Categoría: Fiscal

Claves de la reforma fiscal 2015 para las sociedades

Reforma fiscalRetenciones

Retenciones a aplicar desde 2015

Se establecen nuevas retenciones a practicar desde el día 1 de enero de 2015. Estas son: Ver.

Retenciones a trabajadores

Las nuevas retenciones a practicar a trabajadores varían en función de los ingresos percibidos, produciendo una disminución de los % a aplicar. Se actualizan los importes de la retribuciones que no obligan a aplicar retención en función del número de hijos, otros descendientes y de la situación del contribuyente. http://cincodias.com/cincodias/2015/01/27/economia/1422383117_313828.html

Por los atrasos que se cobren de ejercicios anteriores, el porcentaje de retención será del 15%.

Se actualizan los importes de la retribuciones que no obligan a aplicar retención en función del número de hijos, otros descendientes y de la situación del contribuyente.

Cambios según el tipo de sociedad y actividad

Profesionales que trabajan para una sociedad de la que es socio

Los profesionales que trabajan para una sociedad de la que son socios y que les supone estar dado de alta por ello en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social (o en una mutualidad de previsión social alternativa), en lugar de tener una nómina para retribuir su trabajo deberán de emitir factura a su sociedad.

Esta medida supone que los socios que hasta ahora han tenido una nómina, deberán ahora darse de alta en la Agencia Tributaria en el epígrafe que corresponda a la actividad profesional que realiza (sección 2ª del IAE)  y deberán emitir facturas con su IVA correspondiente para cobrar los trabajos que presta a la sociedad, en lugar de hacerlo mediante una nómina. Además, deberán llevar al día los libros de ingresos, gastos e inversiones, así como presentar las declaraciones trimestrales de IVA (modelos 303 y 390).

Sociedad patrimonial

Se introduce el término de “sociedad patrimonial” para denominar a aquellas entidades que se destinan principalmente a la gestión de un patrimonio (inmobiliario o mobiliario) y no a realizar una actividad económica. Se entenderá que es una entidad patrimonial aquella en la que más de la mitad de su activo esté constituido por valores o por bienes y derechos que no se destinen a realizar una actividad económica. El valor del activo, de los valores y de los elementos patrimoniales no afectos a una actividad económica, será el que se deduzca de la media de los balances trimestrales del ejercicio de la entidad.

Sociedades de arrendamiento de inmuebles

Para que la actividad de arrendamiento de inmuebles se considere una actividad económica se exige sólo que para hacer la misma se utilice, al menos, una persona empleada con contrato laboral y a jornada completa. Se elimina el requisito de tener un local dedicado exclusivamente a la actividad.

Sociedades civiles (a partir de 2016)

Las sociedades civiles que tienen un objeto social de carácter mercantil, a partir del día 1 de enero de 2016 deberán tributar en el Impuesto de Sociedades. Es decir, los socios dejarán de atribuirse la parte de beneficio que le corresponde a cada uno en su declaración de IRPF y será la sociedad civil quien declarará y tributará por el total del beneficio en el Impuesto de Sociedades. Deberán llevar una contabilidad y tendrán obligaciones fiscales y contables similares a las de una sociedad mercantil.

En caso de disolución durante los primeros 6 meses de 2016, se da la opción a sus socios de tener un régimen especial para diferir la tributación y la exención en los impuestos de transmisiones patrimoniales (ITPAJD) y el impuesto por el incremento de valor de terrenos de naturaleza urbana (IIVTNU).

Por último, se considera que no tienen un objeto mercantil las sociedades profesionales, agrícolas, ganaderas, forestales, pesqueras y mineras.

Cambios en el cálculo del Impuesto de Sociedades

Nuevas tablas de tipos impositivos

Se aprueban los nuevos tipos impositivos a aplicar sobre la base imponible en el Impuesto sobre Sociedades. Ver.

Amortizaciones

  • Se aprueban nuevas tablas de amortizaciones: Se modifican y simplifican las tablas con los porcentajes de amortización de cada tipo de inversión.
  • Se establece una libertad de amortización para elementos de inversión con un valor unitario inferior a 300,00€ (antes era de 600,01€) y con un importe máximo de amortización de 25.000€ anuales.
  • Desaparece la libertad de amortización para sociedades laborales, explotaciones agrarias y activos mineros.
  • Desde 2015 se puede deducir hasta el 5% del importe de las inversiones intangibles que tienen una vida útil determinada independientemente de su contabilización.
  • El inmovilizado intangible de vida útil definida se amortizará de acuerdo con su vida útil y el de vida útil indefinida, así como el fondo de comercio, minorará fiscalmente su precio de adquisición en un plazo de veinte años, eliminándose los requisitos de adquisición onerosa, adquisición intragrupo y dotación de la reserva indisponible.
  • Para el período impositivo 2015, la amortización correspondiente al fondo de comercio está sujeta al límite del 1% de su importe, la del inmovilizado intangible de vida útil indefinida para el mismo período y que no tenga la consideración de fondo de comercio al del 2% anual de su precio de adquisición y se mantienen las limitaciones a las cantidades pendientes de amortizar
  • Los nuevos porcentajes se aplicarán para bienes adquiridos antes del 1 de enero de 2015 sobre el valor neto fiscal del bien a dicha fecha.

Deterioros

La nueva ley establece que no serán deducibles:

  • Las pérdidas por deterioro del inmovilizado material, inversiones inmobiliarias e inmovilizado intangible, incluido el fondo de comercio.
  • Las pérdidas por deterioro de los valores representativos de la participación en el capital o en los fondos propios de entidades. Se mantiene la no deducibilidad de la retribución de los fondos propios, pero se introducen dos matizaciones, así, se considera como retribución de fondos propios la correspondiente a valores representativos de capital o de fondos de entidades, independientemente de su consideración contable y los rendimientos de préstamos participativos dentro de un mismo grupo de sociedades. Su tratamiento contable tiene la característica de un pasivo y su coste es un gasto financiero, pero fiscalmente se pasa a considerar como participación en el capital y el coste no será deducible.
  • Las pérdidas por deterioro de los valores representativos de deuda.
  • La normativa actualmente en vigor permite deducir de las rentas positivas obtenidas en la transmisión de los inmuebles, el importe de la depreciación monetaria producida desde el 1 de enero de 1983. Sin embargo, la nueva Ley suprime los coeficientes de actualización monetaria aplicables sobre el valor de adquisición en la transmisión de inmuebles, por lo que el efecto de la inflación no se corrige.
  • La reversión de las pérdidas por deterioro de estos elementos que fiscalmente fueron deducibles en ejercicios anteriores, se considerarán como ingresos en el impuesto en el período impositivo en que se produzca la recuperación de su valor contable.
  • Se mantiene la deducibilidad de las existencias y de los créditos y partidas a cobrar.

Gastos de atención a clientes y proveedores

Desde 2015 se establece un importe máximo de los gastos de atención a clientes y proveedores que se pueden deducir como gastos de la actividad en el 1% del importe neto de la cifra de negocio.

Retribución a administradores

Deja de considerarse una liberalidad la retribución satisfecha a los administradores por sus funciones de alta dirección y otras funciones desarrolladas de acuerdo a un contrato laboral con la entidad.

Gastos no deducibles

No serán deducibles fiscalmente como gastos:

  • Los donativos y liberalidades (gastos innecesarios para la actividad)
  • Los intereses de los préstamos con partes vinculadas, según ciertas condiciones.
  • Los gastos financieros superiores a 1 millón de euros, según ciertas condiciones. Se mantiene la restricción a la deducibilidad de los gastos financieros netos en el 30% del beneficio operativo. Para su determinación se tienen en cuenta dividendos o participaciones en beneficios de entidades en las que, o bien el porcentaje de participación, directo o indirecto, sea al menos el 5%, o bien el valor de adquisición de la participación sea superior a 20 millones de euros. Se prevé una limitación adicional en relación con los gastos financieros asociados a la adquisición de participaciones en entidades cuando, posteriormente, en los siguientes cuatro años, la entidad adquirida se incorpora al grupo de consolidación fiscal al que pertenece la adquirente o bien es objeto de una operación de reestructuración.

Deducciones que se eliminan

Desaparecen las siguientes deducciones:

  • Para el fomento de las TIC.
  • Por reinversión de beneficios extraordinarios.
  • Por inversiones medioambientales.
  • Por gastos de formación profesional.

Deducciones que se mantienen

Deducciones por creación de empleo:

  • Las entidades que contraten a su primer trabajador a través de un contrato de trabajo por tiempo indefinido de apoyo a los emprendedores, siendo menor de 30 años, podrán deducir de la cuota íntegra la cantidad de 3.000 euros.
  • Las empresas con una plantilla inferior a 50 trabajadores en el momento en que concierten contratos de trabajo por tiempo indefinido de apoyo a los emprendedores, con desempleados beneficiarios de una prestación contributiva por desempleo, podrán deducir de la cuota íntegra el 50% del importe que sea menor de los siguientes:
    1. El importe de la prestación por desempleo que el trabajador tuviera pendiente de percibir en el momento de la contratación.
    2. El importe correspondiente a doce mensualidades de la prestación por desempleo que tuviera reconocida.
  • Será deducible de la cuota íntegra la cantidad de 9.000 euros por cada persona/año de incremento del promedio de plantilla de trabajadores con discapacidad en un grado entre el 33% y el 65%, contratados durante el año y respecto a la plantilla media de trabajadores de la misma naturaleza del año anterior. La deducción será de 12.000 euros para un grado igual o superior al 65%.

Deducción por actividades de investigación y desarrollo (I+D+I):

  • Se mantiene la deducción con ciertas mejoras respecto a la consideración de los conceptos de I+D+I y en la base de la deducción. Las empresas que destinen cuantías superiores al 10% de su cifra de negocio podrán elevar de 3 a 5 millones de euros anuales el importe de dicha deducción.

Deducción por actividades de innovación tecnológica:

  • Deducción del 12% de los gastos efectuados en el período impositivo.

Deducciones cinematográficas y audiovisuales:

  • Deducciones por inversiones y en determinadas producciones españolas de largometrajes cinematográficos y de series audiovisuales.

Deducción por donativos:

  • Las donaciones fidelizadas, realizadas por las personas jurídicas, tendrán derecho a una deducción del 40%, si bien en 2015, dicho porcentaje se fija en el 37,5%.

Deducción por reversión de medidas temporales

  • Se crea esta nueva deducción para todos aquellos que se vieron afectados por la limitación de las amortizaciones o se acogieron a la actualización de balances. El objetivo es minorar el coste económico que les puede generar la reducción del tipo de gravamen. La deducción será de un 5% de las cantidades que se integren en la base imponible, derivadas de amortizaciones no deducidas en los períodos impositivos iniciados en 2013 y 2014, siendo del 2% en los períodos impositivos que se inicien en 2015.

El derecho de comprobación de la AEAT prescribirá a los 10 años a contar desde el día siguiente a aquel en que finalice el plazo establecido para presentar la declaración o autoliquidación correspondiente al período impositivo en que se generó el derecho a su aplicación.

Reserva de capitalización

Se crea la reserva de capitalización como sustituta de la deducción por reinversión, permitiendo a las empresas no tributar por el 10% de sus beneficios a condición de que estas cantidades se destinen a reservas de la empresa, no tributando por la parte del beneficio que se destine a este fin. La condición es que la reserva sea indisponible, no siendo necesario que la empresa reinvierta esta cantidad. Los requisitos son:

  • Que el importe del incremento de los fondos propios de la entidad se mantenga durante un plazo de 5 años desde el cierre del período impositivo al que corresponda esta reducción, salvo por la existencia de pérdidas contables en la entidad.
  • Que se dote una reserva por el importe de la reducción, que deberá figurar en el balance con absoluta separación y título apropiado y será indisponible durante ese plazo de 5 años.

Reserva de nivelación

De igual manera, se crea la Reserva de Nivelación, que consiste en que las entidades a las que se les aplique el régimen de entidades de reducida dimensión podrán minorar un 10% de su base imponible para compensar posibles pérdidas de los cinco años siguientes, con un límite máximo de un millón de euros. Es una opción que la empresa puede efectuar o no. Así, se puede optar por no tributar por estos beneficios para cubrir las posibles pérdidas futuras. Y si no se dieran en ese periodo bases imponibles negativas se beneficiaría del diferimiento en la tributación del importe “reservado”.

La aplicación de ambas reservas puede reducir el tipo efectivo de tributación para estas empresas hasta el entorno del 20,25%.

Bases imponibles negativas

Se suprime el límite de 18 años para compensar las bases imponibles negativas de ejercicios anteriores. Se introduce una limitación cuantitativa en el 70% de la base imponible anterior a los ajustes de la reserva de capitalización, admitiéndose en todo caso un importe mínimo de un millón de euros. El porcentaje de limitación pasa a ser del 70%, aunque para el ejercicio 2016 será del 60%.

Se amplía el plazo de comprobación e investigación por la Administración de estas compensaciones, que será de hasta 10 años.

Dividendos cobrados de la empresa

Desde 2015, si la sociedad reparte dividendos (reparto de beneficios entre los socios de la sociedad) éstos se declararán íntegramente en la renta de cada socio, anulándose la exención en renta para los primeros 1.500€.

Otras notas

Otras variaciones a destacar:.

  • En la regulación del hecho imponible, se incorpora el concepto de actividad económica, que no presenta diferencias relevantes respecto al utilizado en el IRPF
  • Restricción del perímetro de vinculación, Se limita el concepto de operación vinculada entre socio y sociedad al 25 % sobre el capital.
  • Se recupera el supuesto de la vinculación de hecho o, dicho de otro modo, el ejercicio del poder de decisión de una entidad sobre otra.
  • En el ámbito de las operaciones vinculadas, la documentación tendrá un contenido simplificado para entidades o grupos cuya cifra de negocios sea inferior a 45 millones de euros. Se elimina la jerarquía de métodos de valoración que contenía la regulación anterior para determinar el valor de mercado, admitiéndose, adicionalmente, con carácter subsidiario otros métodos y técnicas de valoración, siempre que respeten el principio de libre competencia. Esta ley establece reglas específicas de valoración para las operaciones de los socios con las sociedades profesionales, ajustadas a la realidad económica.
  • Se modificación régimen sancionador por otro menos gravoso.
  • Nuevo tratamiento de la doble imposición: La presente Ley incorpora un régimen de exención general para participaciones significativas, aplicable tanto en el ámbito interno como internacional, eliminando en este segundo ámbito el requisito relativo a la realización de actividad económica, si bien se incorpora un requisito de tributación mínima que se establece en el 10 por ciento de tipo nominal.
  • Se equipara el equiparar el tratamiento de las rentas derivadas de participaciones en entidades residentes y no residentes, tanto en materia de dividendos como de transmisión de las mismas.
  • Mejoras en el régimen de consolidación fiscal.
  • En el régimen de las operaciones de reestructuración, se obliga a comunicar a la Administración la realización de estas operaciones, desaparece el tratamiento fiscal del fondo de comercio de fusión, se establece la subrogación de la entidad adquirente en las bases imponibles negativas generadas por una rama de actividad.
  • Ley 27/2014 del Impuesto de Sociedades (LIS). Entrada en vigor de la Reforma, 1 de enero de 2015.

 

 

 

 

Anuncios

Tipos impositivos del Impuesto de Sociedades para 2015 y 2016

 

Libro1

Tipos de retenciones e ingresos a cuenta del IRPF para 2015

Tipos de retenciones IRPF 2015

Inflación: ¿Buena o mala?

Inlflacción OK 02

La inflación es la medida obtenida a través del IPC que recoge la variación porcentual de precios de la “cesta de la compra” respecto al mismo periodo del año anterior.

La deflación es el término que se utiliza para describir la caída constante y generalizada de los precios y de las expectativas de que sigan bajando en el futuro.

Entonces… ¿Es bueno que los precios bajen? O por el contrario, ¿Deben subir?…

A primera vista, para un particular o trabajador, que los precios bajen es una buena noticia. Cómo no. Para las empresas, que son las que venden, aunque también consumen, ya es otro cantar. Y para la economía en general, la respuesta se complica mucho más, porque la bajada de precios puede ser un muy mal dato.

Veamos.

Consumidores

Cuando los salarios no crecen, el hecho de una inflación baja o negativa es una buena noticias. Los trabajadores no pierden poder adquisitivo o incluso lo ganan, y todo ello sin un incremento de sus salarios.

En los últimos años, los ingresos de los trabajadores que dependen de salarios o pensiones han visto caer su poder adquisitivo. Principalmente por el impacto del paro, pero también porque estos salarios y pensiones apenas han crecido o incluso han disminuido. Esta situación se ve agravada cuando, a la vez que la renta disponible baja, los precios aumentan. Y además, suben los impuestos, y por último, hay que hacer frente a las deudas generadas con anterioridad.

Por tanto, una inflación baja limita la pérdida de poder adquisitivo. Y si los precios bajan, se puede dar la circunstancia de que se pueda consumir más aunque los ingresos estén congelados.

Empresas

En las Empresas, que con una demanda débil deben bajar sus precios para generar ventas, la baja inflación puede ser asumida si se compensa la reducción de los márgenes de venta, al tener que bajar precios, con un aumento de esas ventas. También consiguiendo rebajar los costes de producción. Si no se consigue esto, el dato de una inflación baja no gusta a las empresas.

La realidad es que las empresas se ven forzadas a bajar sus precios debido a que la caída del consumo por la disminución o falta de poder adquisitivo de los consumidores. La bajada de estos precios en las empresas provoca la búsqueda de una reducción de los costes (pagan menos a sus proveedores) y además, suele ir acompañada de reducción de contrataciones y salarios, por no decir despidos, y esto supone menos ingresos para las familias. Este escenario nos lleva a entrar en una espiral deflacionista que lo único que hace es agravar el problema. Es decir, vueltas y más vueltas sin salir del agujero. Pero no todo es malo, en esta situación las empresas ganan competitividad y pueden abrirse a mercados hasta ahora cerrados.

En definitiva, para vender más, debe haber más consumo, y para que haya más consumo debe haber consumidores que consuman. Parece un trabalenguas, pero es la verdadera realidad.

Por contra a todo lo dicho, el crecimiento económico y un mayor empuje del consumo supondrán una subida en los precios, y por tanto, un incremento de la inflación. Controlar este incremento y convertirlo en moderado es un objetivo imprescindible.

Economía en general

Una bajada continuada y constante de precios no es positiva, ya que se entraría en deflación y el consumo e inversiones se hundirían a la espera de unos precios más favorables. Es muy importante determinar si la bajada de precios es puntual o constante.

Si es puntual puede llegar a ser positivo tal y como ya hemos visto en parte: Consumir es más barato, lo cual viene muy bien ya que los sueldos han bajado. Y segundo, porque el diferencial país con otros mercados será más favorable siendo más competitivos a nivel de precios.

Para evitar riesgos deflacionistas, lo correcto es tener una inflación positiva pero baja, y siempre por debajo de la media de otros países más potentes. Esto genera competitividad.

Un buen ejemplo para explicar la inflación lo leímos en el blog “Econonius”: “Podríamos comparar la inflación con el colesterol. Los médicos nos avisan de los peligros del exceso de colesterol, pero también nos recuerdan que es necesario tener un cierto nivel de colesterol para nuestra salud cardíaca”.

Entre otras, las virtudes que tiene la inflación para la economía, son por ejemplo, que genera crecimiento por el aumento del consumo. Contribuye a reducir el endeudamiento privado y público, reduciendo el valor de los compromisos financieros en relación con la renta generada. Y por último, resulta muy beneficiosa para las arcas públicas al incrementarse las bases imponibles.

Pero hay que tener cuidado: Obsesionarse por conseguir inflación sin discriminar qué la origina puede llevar a situaciones aún más perjudiciales y peligrosas. En concreto, la estanflación, es decir, el estancamiento económico con inflación.

Novedades fiscales para 2014

Novedades 2014

Con La publicación de la Ley 22/2013, de 23 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado, así como con otras regulaciones realizadas se han novedades importantes en materia fiscal que afectan al año 2014. Resaltamos en este artículo las más destacadas:

Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas

Las retenciones a los rendimientos de las actividades profesionales, los rendimientos del capital mobiliario (intereses), o los rendimientos procedentes del arrendamiento o subarrendamiento de bienes inmuebles urbanos que supusieron un 21% durante los años 2012 y 2013 y cuya previsión era que bajara al 19% a partir de enero de 2014, se mantienen en el 21% para el 2014 siendo a partir del 1 de enero de 2015 cuando se empiece a aplicar la reducción.

Se prorroga para 2014 la reducción del rendimiento neto de las actividades económicas por mantenimiento o creación de empleo del 20% prevista en el IRPF para contribuyentes que ejerzan actividades económicas cuyo importe neto de la cifra de negocios para el conjunto de ellas sea inferior a 5 millones de euros y tengan una plantilla media inferior a 25 empleados.

Se mantienen la cuantía de los módulos, los índices de rendimiento neto de las actividades agrícolas y ganaderas y su sistema de aplicación y la reducción general del 5% sobre el rendimiento neto que fue acordada anteriormente. Se establece, para 2014, una reducción del 20% del rendimiento neto del IRPF de los módulos y la cuota del régimen simplificado del IVA para las actividades económicas desarrolladas en el término municipal de Lorca.

Se mantiene el tipo de retención del 42 % para administradores y miembros consejo administración.

Se prorroga para 2014 el tratamiento fiscal otorgado a los gastos e inversiones efectuados para habituar a los empleados en la utilización de nuevas tecnologías de la comunicación y de la información en el IRPF y Sociedades.

Se actualizan los coeficientes aplicables al valor de adquisición en un 1% con respecto a los del año anterior, a efectos de determinar la ganancia o pérdida patrimonial que se ponga de manifiesto en la transmisión de inmuebles no afectos a actividades económicas que se efectúen durante el año 2014, con el fin de evitar las plusvalías monetarias. Por lo que respecta a los coeficientes aplicables a los bienes inmuebles afectos a actividades económicas señalar que se mantienen los mismos que en 2013.

Se establezca una compensación fiscal en el IRPF para aquellos contribuyentes que obtengan rendimientos de capital mobiliario procedentes de activos financieros o seguros de vida o invalidez contratados antes de 20 de enero de 2006 con plazo de generación superior a dos años. La Ley establece en su disposición transitoria cuarta una compensación fiscal, en el ejercicio 2013, para los que obtengan rendimientos de capital mobiliario procedentes de activos financieros o seguros de vida o invalidez contratados antes de 20 de enero de 2006 con período de generación superior a dos años.

Se prorroga para 2014 la aplicación del gravamen complementario a la cuota íntegra estatal en el IRPF y por lo tanto se mantienen los incrementos de la cuota de retención.

Impuesto sobre Sociedades

Para los periodos impositivos iniciados a partir del 1 de enero de 2014 se amplía la aplicación del tipo reducido del 20% por mantenimiento o creación de empleo y aplicable a los primeros 300.000 euros de la base imponible (25% para el resto de la base), para aquellas entidades cuyo importe neto de la cifra de negocios sea inferior a 5 millones de euros y la plantilla media sea inferior a 25 empleados.

Se mantienen en el 18% en el pago fraccionado a cuenta del Impuesto de Sociedades, tanto en la modalidad calculada sobre la cuota del ejercicio anterior, como en la que el pago se realiza sobre la parte de la base imponible del período de los tres, nueve u once primeros meses del año natural en curso.

Se prorroga para los contratos de leasing celebrados entre 2012 y 2015 la excepción a la exigencia del requisito para proceder a la aplicación del régimen de amortización especial que obligaría a que la parte de las cuotas de arrendamiento financiero que se corresponde con la recuperación del coste del bien fuera constante o creciente.

Se elimina la deducibilidad del deterioro de valor de las participaciones en el capital o fondos propios de entidades. No se considerarán deducibles las pérdidas por el deterioro contable de dichos valores ni las rentas negativas obtenidas en el extranjero a través de establecimientos permanentes o uniones temporales de empresas, salvo en el caso de su transmisión o cese de su actividad / extinción. En este último aspecto se establece un régimen transitorio aplicable a las pérdidas por deterioro de cartera y a las rentas negativas obtenidas en el extranjero a través de un establecimiento permanente que se hubieran generado antes del 1 de enero de 2013.

Para los períodos impositivos que se inicien durante 2014, se establecen los coeficientes que recogen la depreciación monetaria habida desde 1984, (artículo 15.9.a del TRLIS), a la transmisión de elementos patrimoniales del activo fijo o de estos elementos que hayan sido clasificados como activos no corrientes mantenidos para la venta, que tengan la naturaleza de inmuebles, manteniéndose los mismos que en 2013.

Al igual que en ejercicios anteriores, los gastos e inversiones efectuados en el año 2014 para habituar a los empleados al uso de nuevas tecnologías de la comunicación y de la información cuando su utilización solo pueda realizarse fuera del lugar y horario de trabajo, continuarán dando derecho a la aplicación de la deducción por gastos de formación profesional prevista en el artículo 40 del TRLIS, prorrogando, además, para el año 2014 la vigencia del mencionado artículo.

Se establece  la supresión en el Impuesto sobre Sociedades de la deducibilidad del deterioro de las participaciones en el capital o en los fondos propios de entidades así como en la deducción fiscal de las pérdidas habidas en el ejercicio por la venta de sociedades participadas.

Se  prorrogan para siguientes ejercicios del Impuesto sobre Sociedades algunas medidas que nacieron con el carácter temporal tales como la limitación de la compensación de bases imponibles negativas, la reducción del porcentaje de amortización del fondo de comercio e intangibles de vida útil indefinida, la elevación del importe a pagar de los pagos fraccionados para las grandes empresas o la suavización de los requisitos vinculados al carácter constante o creciente de las cuotas para beneficiarse del régimen especial de los contratos de arrendamiento financiero.

Impuesto sobre el Valor Añadido

La novedad más destacada en el Impuesto sobre el valor Añadido es la entrada en vigor del criterio de caja del IVA que permitirá, de forma voluntaria,  declarar el IVA en el momento en que se cobren y paguen las facturas, en lugar de por su fecha de emisión. El plazo para poder optar a este Régimen Especial se ha ampliado hasta el 31 de marzo de 2014 (inicialmente estaba establecido hasta el 31 de diciembre de 2013), con efectos desde el primer periodo de liquidación que se inicie con posterioridad a la fecha en que se haya ejercido la opción.

Recordar que los sujetos pasivos no acogidos al Criterio de caja del IVA, pero que si sean destinatarios de la operación a la que se aplica dicho régimen deberán incluir en sus libros registro de facturas recibidas las fechas del pago de la operación, importe y medio pago, deduciéndose el IVA en el momento del pago total o parcial del precio, o el 31 de diciembre del año inmediato posterior a aquel en que se haya realizado la operación si el pago no se ha producido.

Se establecen un nuevo modelo de autoliquidación del IVA, modelo 303, con el fin de unificar todas las liquidaciones en este modelo quedando sin efecto la utilización del resto de modelos. Para ello, se incluyen nuevos apartados y casillas y se adapta el modelo al nuevo régimen especial del IVA de caja.

Para el cálculo de la prorrata general no se computan -en el numerador ni en el denominador de la fracción- las operaciones realizadas desde establecimientos permanentes situados fuera del territorio de aplicación del impuesto. Esta modificación adecua la normativa interna al ordenamiento comunitario.

Se suprimen las reglas especiales de devengo en las transferencias intracomunitarias de bienes relativas al inicio de la expedición o el transporte de los bienes en el Estado miembro de origen.

En vigor desde el 26 de enero de 2014, se reduce del 21% al 10% el tipo del IVA aplicable a las importaciones de objetos de arte, antigüedades y objetos de colección así como de las entregas y adquisiciones intracomunitarias de objetos de arte, cuando dicha entrega sea efectuada por sus autores o derechohabientes y empresarios no revendedores con derecho a deducción íntegra del impuesto soportado.

Respecto al lugar de realización de las prestaciones de servicios, de cara al IVA, se modifica la regla especial de utilización o explotación efectiva de los servicios en el territorio de aplicación del impuesto para señalar que se consideran prestados en el territorio de aplicación del impuesto determinados servicios (arrendamiento de medios de transporte, mediación, servicios en sede destinatario) cuando, de acuerdo a las reglas de localización aplicables a los mismos, no se entiendan realizados en la Comunidad, pero su utilización o explotación efectivas se realicen en el Territorio de aplicación del impuesto. En consecuencia, a partir de ahora los servicios anteriores que se localicen conforme a las reglas aplicables en Canarias, Ceuta y Melilla, están sujetos a IVA si su utilización o explotación efectivas se realizan en el territorio de aplicación del impuesto.

Se modifica el plazo de presentación de las autoliquidaciones relativas al régimen especial del grupo de entidades en el IVA, y para los sujetos pasivos en régimen de autoliquidación mensual, eliminando la excepción existente para la liquidación del mes de julio y pasando a ser necesaria la presentación durante los 20 primeros días del mes de agosto.

Por último se establecen una serie de normas relativas a la modificación de bases imponibles en el IVA, tales como la exigencia de la acreditación de la remisión de la factura rectificativa al destinatario, la exigencia de la remisión de la misma factura rectificativa a las administraciones concursales y el establecimiento de un nuevo procedimiento electrónico y otras formalidades en cuanto a la comunicación a la Agencia Tributaria de las mismas facturas.

Impuesto sobre el Patrimonio

Se prorroga para el ejercicio 2014 la vigencia del impuesto sobre el Patrimonio, eliminándose, por tanto, para ese año la reimplantación de la bonificación del 100% sobre la cuota íntegra del impuesto que se había previsto en el Real Decreto-Ley 13/2011, de 16 de septiembre.

Nueva instrucción de Hacienda sobre aplazamientos y fraccionamientos

El Departamento de Recaudación de la AEAT ha dictado la instrucción 6/2013 que implica la inadmisibilidad, con carácter general, de las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento de retenciones e ingresos a cuenta, y sólo podrán concederse en los casos excepcionales previstos en la normativa tributaria. Por tanto, se modifica el criterio que hasta ahora venía aplicando la AEAT sobre las solicitudes de aplazamiento de retenciones, estableciendo que a partir del 1 de enero de 2014, (afecta a las declaraciones el 4º trimestre de 2013 y las a las declaraciones mensuales de diciembre de 2013) las solicitudes de aplazamiento de retenciones no serán objeto de denegación sino de inadmisión.

Nuevos modelos de declaración censal: Modelo 036

Se establece un nuevo modelo de declaración censal, modelo 036, para todos aquellos sujetos o entidades que realicen actividades económicas o profesionales.

La regla de la prorrata en el IVA

regla Prorrata

La regla de la prorrata en el IVA se aplica cuando en una actividad empresarial o profesional  se realizan operaciones de entrega de bienes o servicios sujetas a IVA y a la vez otras que están exentas.

Como las operaciones sujetas a IVA dan derecho a la deducción del IVA soportado, cuando nuestras operaciones no están sujetas a IVA este derecho desaparece. Y por tanto, el IVA que se soporta cuando realizamos adquisiciones de bienes o servicios debe ser considerado como un mayor gasto de la operación.

Entonces, ¿Qué pasa cuando realizamos operaciones de venta sujetas a IVA y otras que no? En estos casos es cuando podemos aplicar la Regla de la Prorrata para poder deducirnos parte del IVA que hemos soportado.

Con la regla de la prorrata calcularemos el porcentaje de las ventas sujetas a IVA respecto al total de ventas que hemos realizado, con el fin de poder aplicar ese porcentaje resultante a las operaciones donde hemos soportado IVA, obteniendo de esta manera el importe de IVA soportado que nos podemos deducir. Todo ello, dentro del periodo de un ejercicio.

Existen dos criterios de aplicación, el general y el especial.

Con el criterio general, aplicaremos el porcentaje obtenido con la siguiente fórmula sobre el total de las adquisiciones de bienes y servicios realizados en los que se haya soportado IVA, determinando así el importe de IVA soportado que podremos deducir:

Importe total anual de ventas sujetas a IVA x 100 /  Importe total anual de todas las operaciones de venta, sujetas o no = % prorrata.

El porcentaje obtenido se redondeará en la unidad superior.

Este criterio puede aplicarse en cada liquidación de IVA que se realice aplicando, de manera provisional, el porcentaje obtenido como definitivo en el ejercicio anterior. Al finalizar el ejercicio, y con la última liquidación se regularizará el porcentaje a su cuantía definitiva en base a los datos del ejercicio en cuestión.

No obstante, podrá solicitarse la aplicación de un porcentaje provisional distinto del establecido en el apartado anterior cuando se produzcan circunstancias susceptibles de alterarlo significativamente.

La prorrata general será aplicada al total de las adquisiciones de bienes y servicio sin tener en cuenta el destino final de los mismos, simplificando el proceso de cálculo de las cuotas soportadas deducibles

La aplicación de la prorrata especial se deberá aplicar obligatoriamente cuando el montante total de las cuotas deducibles en un año natural por aplicación de la regla de prorrata general exceda en un 20 % del que resultaría por aplicación de la regla de prorrata especial. También podrá aplicarse de manera voluntaria, aunque no se cumpla la condición anterior, cuando el empresario así lo solicite a la Administración.

La prorrata general contempla todas las adquisiciones de bienes y servicios realizadas por el empresario aplicando el % correspondiente, mientras que la regla especial separa las operaciones efectuadas en 3 partes o grupos:

  • IVA soportado de actividades que dan derecho a deducción en su totalidad.
  • IVA soportado de actividades que no dan derecho a deducción.
  • IVA soportado de actividades comunes. Las cuotas son deducible solo en una parte. Aplicaremos la prorrata general al IVA soportado de estas actividades comunes.

Sobre la consultoría… ¿Qué es la consultoría?

Lego Consultoría

Se ha definido el concepto de Consultoría  como aquel “servicio  prestado por una persona o personas independientes y calificadas, para la identificación e investigación de problemas relacionados con políticas, organización, procedimientos y métodos; recomendación de medidas  apropiadas y prestación de asistencia en la aplicación de dichas recomendaciones” (Instituto de consultores del Reino Unido).

Dicho de una manera más sencilla: Es un servicio al que las empresas recurren cuando necesitan ayuda para encontrar soluciones a situaciones o problemas que no saben o no pueden afrontar por sí mismas. De igual manera, cuando buscan nuevas oportunidades o proyectos de futuro que les permita crecer o alcanzar  objetivos estratégicos. Es, en definitiva, un servicio de apoyo y ayuda  para las empresas.

Los servicios de consultoría ayudan a las empresas a identificar y definir los problemas que les afectan, a analizar las causas que los han provocado y a acometer las acciones necesarias para su solución. Son servicios que se contratan para mejorar  los sistemas y métodos establecidos, para planificar y gestionar los cambios en la organización y para perfeccionar o asesorar a los integrantes de la empresa. Aportan, así mismo, soporte y apoyo a planes de crecimiento, de organización o de mejora de resultados.  Y todo ello, con una visión y un ángulo diferente a los que internamente se aplicaban en la empresa.

El proceso de consultoría debe ser realizado siempre de manera conjunta entre los consultores y la propia empresa, entendiendo como empresa a todos sus integrantes. El consultor (asesor, coach, o como queramos llamarlo) debe trabajar codo a codo con el cliente con una total transparencia y confianza, prestándole una atención muy personalizada y ofreciendo siempre un valor añadido. Se debe conseguir el equilibrio perfecto entre lo que la empresa necesita y quiere, y lo que el consultor le puede aportar para alcanzar los cambios deseados. Y siempre teniendo presente qué, aunque el consultor sea el mejor del mundo, nunca sabrá más del negocio que el propio cliente.

Por ese motivo, el papel de los servicios de consultoría es el de liderar el proceso y convertirse en el instrumento del cambio, formando y transmitiendo conocimientos empresariales y organizativos, técnicas y habilidades, y motivando al equipo de cara al cambio consiguiendo la máxima participación de todos sus integrantes.

Pero no nos engañemos, por mucho que se empeñe el consultor en que los cambio se produzcan, si los integrantes de la empresa no están por esta labor, el trabajo, a la larga, habrá sido inútil. En poco tiempo todo volverá a ser igual que antes de su llegada. Por tanto, una vez que el proceso de consultoría haya finalizado debe ser la propia organización y sus integrantes los que continúen internamente con los procesos de cambio iniciados.

Los servicios de consultoría pueden practicarse de formas muy diferentes y con una amplia gama de técnicas o estilos, pero, en general, se deben realizar siguiendo las siguientes fases:

  • Iniciación.  Análisis de información general de la empresa y específica del trabajo.
  • Diagnóstico de la situación.
  • Planificación y Plan de acción.
  • Implementación.  Ejecución del trabajo.
  • Presentación de resultados.
  • Evaluación del servicio de consultoría y finalización (Partida del consultor).

Como resumen, un buen servicio de consultoría debe caracterizarse por lo siguiente:

  • Empatía y capacidad de ilusionar.
  • Imaginación y creatividad.
  • Independencia e imparcialidad.
  • Capacidad de identificación de los problemas y no perder nunca de vista la realidad.
  • Visión de futuro.
  • Eficacia: Proporcionar soluciones reales y específicas.
  • Promover el cambio: Convertirse en “agentes del cambio”.
  • Aportar soporte, ayuda, formación, conocimientos y nuevas técnicas de gestión.
  • Compromiso con la empresa: Trabajar conjuntamente con el cliente y para el cliente.
  • Promover la participación activa de toda la empresa.
  • Apoyar y asesorar en la toma de decisiones.

Y todo con un fin: Alcanzar una gestión más óptima de las empresas y conseguir una estructura sólida y fuerte que permita afrontar cualquier reto con garantías de éxito.

Esta es la labor de SGL Consultores y lo que podemos ofrecer a nuestros clientes.

¿A quién debo retener y a quién no?

Quesitos 2 03

Como empresarios estamos obligados por Ley a realizar retenciones a nuestros proveedores. Pero ¿Hay que retener a todos los proveedores o sólo a algunos? ¿A quiénes entonces? ¿Cómo sabemos nosotros como empresarios si un proveedor nuestro es susceptible de retención o no? Vayamos al lio…

Primera regla: “Retener” significa no abonar a nuestro proveedor un % de su factura con el fin de ingresarlo posteriormente a Hacienda como pago a cuenta del IRPF del profesional. El importe de la retención se establece por Ley y debe incluirse en la factura. Por tanto,las retenciones del IRPF son importes entregados a cuenta a la Agencia Tributaria en previsión del resultado de la declaración de la Renta.

Segunda regla: Por norma general, la retención se realizará a los profesionales que ejerzan su actividad como personas físicas, como Comunidades de bienes o como Sociedades Civiles.

En este caso, los porcentajes establecidos por Ley son del 21% (a partir del 1 de enero de 2014 se reduce al 19%) y del 9% para nuevos autónomos en actividades profesionales durante el año de inicio de la actividad y los dos siguientes. (Ver comentario del 16 de enero de 2014)

Tercera regla: Existen personas físicas que no realizan actividades profesionales sino que su actividad es empresarial. En este caso no procederá la retención.

La diferencia entre ambas actividades es que la persona física que actúa como profesional centra su actividad en el ejercicio de su profesión sin tener una estructura empresarial o de negocio más allá del ejercicio propio su actividad. Por el contrario, la actividad empresarial se centra en el desarrollo del negocio y en la organización de la empresa. La calificación de una u otra actividad debe quedar definida previamente mediante el alta en actividades económicas que debe realizarse en la AEAT. Y en función de ella, se estará sujeto a retención o no.

Cuarta regla: Si el empresario persona física tributa en el IRPF por el régimen de estimación objetiva (módulos), y está incluido en el listado del Impuesto de  Actividades Económicas como obligadas  a practicar retención, se le aplicará una retención especial del 1%.

Quita regla: Existen otras actividades de personas físicas sujetas a retención tales como las ganaderas de engorde de porcino y avicultura: 1%, las actividades agrícolas y restantes actividades ganaderas, un 2%, y las actividades forestales, un 2%.

Sexta regla: No procederá realizar retención a las Personas jurídicas, por ejemplo, Sociedades Anónimas o Sociedades de Responsabilidad Limitada.

Regla final: Como la obligación de retener recae siempre en el pagador, el hecho de que el profesional no la incluya en su factura no supone que la retención no deba hacerse. Siempre debe realizarse la retención, si se está obligado a ello, claro.

Ley de apoyo a los emprendedores

 

Bombilla 2.2

Se acaba de publicar la Ley 14/2013 de apoyo a los emprendedores y su internacionalización,  que tiene como principal objetivo impulsar la actividad emprendedora y empresarial, favoreciendo la cultura y la iniciativa emprendedora, facilitando la creación de empresas, estableciendo apoyos fiscales, de Seguridad Social, de financiación, de contratación laboral, y de fomento para la internacionalización de las empresas españolas.

Destacamos los puntos más representativos:

  • Creación de la figura del Emprendedor de Responsabilidad Limitada, mediante la cual las deudas empresariales no afectarán a la vivienda habitual si el valor no supera los 300.000 euros.
  • Creación de la Sociedad Limitada de Formación Sucesiva. Sociedades que se constituyen sin necesidad de aportar el capital mínimo de 3.000 euros. El  régimen jurídico es idéntico al de las sociedades de responsabilidad limitada, excepto para determinadas condiciones que garanticen los intereses de terceros.
  • Agilización en la creación de empresas, tanto como empresarios de responsabilidad limitada, como en forma societaria, mediante modelos simplificados y procesos telemáticos. Además, se crean puntos de atención al Emprendedor con ventanillas para realizar todos los trámites para el inicio, ejercicio y cese de la actividad empresarial.
  • IVA de caja. Los autónomos y las PYMES podrán abonar el IVA de sus facturas emitidas en el momento en que estas sean cobradas, y no en función de la fecha de emisión. Podrán acogerse a este régimen los sujetos pasivos cuyo volumen de operaciones no supere los dos millones de euros. Es un régimen opcional.
  • Medidas concretas de reducción de cargas administrativas. Reducción de cargas de los servicios estatales de estadística y de la gestión para la prevención de riesgos laborales, reducción de cargas contables, ampliando la posibilidad de formular balance abreviado, posibilidad de legalización telemática de los libros obligatorios en el Registro Mercantil y puesta a disposición de un nuevo libro electrónico de visitas para las inspecciones de trabajo.
  • Apoyo fiscal en la reinversión de beneficios. Deducción de un 10% de los beneficios obtenidos  en el ejercicio en el que se produzca la reinversión. Será aplicable a empresas con un volumen de negocio menor a diez millones de euros, y válido para los periodos impositivos iniciados a partir del 1 de enero de 2013.
  • Apoyo a la financiación de los emprendedores, modificando la Ley concursal en lo que se refiere a los acuerdos de refinanciación. Se refuerza además el sistema público de avales y garantías públicas para facilitar el acceso al crédito de las empresas.
  • Incentivos fiscales de un 20% para “Business angel” o “capital semilla, con ocasión de las inversiones que realicen de entrada en el capital de sociedad. Se fija la exención total de la plusvalía al salir de la sociedad, siempre y cuando se reinvierta en otra entidad de nueva o reciente creación.
  • Facilidades para la contratación pública. Reducción de cargas administrativas y eliminación de obstáculos al acceso de los emprendedores a la contratación pública. Podrán contratar con el sector público las uniones de empresarios que se constituyan temporalmente al efecto, sin necesidad de elevar la unión en escritura pública hasta que se produzca la adjudicación a su favor.
  • Reducciones en la cuota del Régimen especial de trabajadores autónomos para mayores de 30 años: Un 80% el primer semestre, un 50% para el segundo, y 30% para el tercero de actividad.
  • Fomento de la pluriactividad, con reducciones en las cuotas a la Seguridad Social. Se reducen las cuotas de la Seguridad Social en las nuevas altas, permitiendo la elección de la base de cotización entre el 50% y el 75% de la base mínima de cotización durante los primeros 18 meses, y del 75% en los siguientes 18 meses.
  • Fomento a la internacionalización. Se perfeccionan las cédulas de internacionalización, y se crean los bonos de internacionalización para dar mayor flexibilidad a la emisión de títulos que tengan como cobertura préstamos vinculados a la internacionalización. Se facilita y agiliza la concesión de permisos de residencia.
  • Incentivos fiscales a través de la innovación empresarial. Se permite que las deducciones por I+D+I que puedan aplicarse en un ejercicio, puedan recuperarse mediante un sistema único en España de devoluciones. Este novedoso sistema garantiza a los empresarios recuperar sus inversiones en I+D+I. Se empezará aplicar ya a los gastos e inversiones en I+D realizados en 2013, pudiéndose empezar a cobrar en 2015.
  • Negociación extrajudicial de deudas. El deudor en situación de insolvencia podrá negociar con un mediador concursal, nombrado por un registrador mercantil o un notario, y en los casos de liquidación patrimonial, siendo persona física, quedará exonerado del pago de las deudas residuales si es no es declarado culpable de la insolvencia del concurso.

http://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2013-10074

¿Criterio de devengo o criterio de caja?

Blog de notas

Constantemente oímos hablar sobre la aplicación del criterio de caja o el criterio de devengo en la contabilidad de nuestras empresas, surgiendo en muchas ocasiones cierta polémica sobre cuál debe ser su aplicación. Intentemos explicar de una manera simple y clara en qué consiste cada uno y cuando puede aplicarse.

El criterio de devengo

Tanto el Impuesto de Sociedades como la Ley del Impuesto sobre la Renta de las personas físicas establecen qué, de manera general, debemos imputar los ingresos y los gastos aplicando el principio de devengo. Esto es, deberán declararse, o lo que es lo mismo, contabilizarse, en el momento en que se produce el ingreso o gasto, y no en el momento en que se contabiliza o se paga.

Importante: “No confundamos ingreso o gasto con cobro o pago, que son cosas muy distintas. Una venta es un ingreso, independientemente de si se cobra o no. Lo mismo ocurre con una compra o un gasto.”

Por tanto, el devengo se produce cuando el ingreso o gasto ocurre, independientemente de si éstos son pagados o cobrados. Dicho de una manera más formal, se produce en el momento de la puesta a disposición del adquirente del bien o, en el caso de prestaciones de servicios, cuando éstos se presten, ejecuten o efectúen las operaciones gravadas. Y no debemos de confundir la fecha de devengo con la de facturación.

El criterio de caja

El criterio de caja consiste en todo lo contrario. Es decir, se imputan o declaran los ingresos y los gastos en el momento en que se cobran o pagan, independientemente de cuando se generaron.

Es un criterio que puede ser aplicado por personas físicas que no cumplimenten sus obligaciones contables y registrales conforme al Código de Comercio, estando obligadas a mantener el criterio durante tres años y a su notificación en el Impuesto sobre la Renta de las personas físicas.

En el caso de Sociedades, se podrá elegir entre aplicar el criterio de caja o el de devengo en las operaciones a plazo, o con precio aplazado.

No obstante, con la nueva normativa puesta en marcha por el Gobierno para que las empresas cuyo volumen de facturación no supere los dos millones de euros no liquiden el IVA repercutido hasta que éste haya sido cobrado se produce un cambio radical en lo que hasta ahora se venía realizando. No obstante, aquellos que se acojan a este nuevo régimen de liquidación, deberán, así mismo, deducirse el IVA soportado de los gastos cuando lo paguen. Además, la elección del criterio de caja obligará a su mantenimiento por un periodo no inferior a dos años.

Y por último, ni que decir de los problemas que se pueden crear en las operaciones que se realicen entre empresas acogidas a esta nueva modalidad, y las que no, es decir, las que se acojan al criterio de caja para liquidar el IVA, y las que se mantengan en el criterio de devengo.

Morosidad + IVA. ¿Cómo recuperar el IVA de las facturas impagadas?

Etiqueta IVA 3Acabamos de leer una entrevista a Antoni Cañete, Presidente de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad, donde expresara claramente que en España ser moroso resulta simpático y da patente de corso.

Realmente esto es la pura realidad. Está dentro de nuestros genes. Da igual que sean particulares, empresas o Administraciones Públicas: Se paga tarde y mal, y en muchas ocasiones ni se paga. Y aquí no pasa nada y nadie se extraña ni se siente culpable ni se le señala con el dedo. Cómo a mí no me pagan, pues yo hago lo mismo. Y lo mejor es que quien debería dar ejemplo, que son las Administraciones Públicas, son las que retrasan más los pagos.

Los datos son elocuentes, existe un tercio de empresas que han tenido que echar el cierre durante esta crisis por el hecho de ser incapaces de cobrar sus facturas, o lo que es lo mismo, porque se les debía dinero… y en muchos casos el deudor era la Administración. Curioso.

Pero lo peor no es esto. Lo peor es que además de tener que sufrir la morosidad y los posibles fallidos, debemos liquidar a la Administración Tributaria el IVA repercutido que no hemos cobrado. Increíble pero cierto.

¿Qué podemos hacer para recuperar este IVA de las facturas impagadas?

Para poder recuperar el IVA repercutido de una factura impagada deberemos modificar ésta cuando la deuda asociada a esta sea total o parcialmente incobrable.

No obstante, la Ley establece que la recuperación del impuesto no será posible en aquellos casos en los que se considera que la factura será pagada tarde o temprano. Por ejemplo, facturas que gozan de garantía real, que estén garantizadas por otro tipo de mecanismo, o que exista vinculación entre el deudor y el acreedor.

La Ley del IVA, Ley 37/1992 y su Reglamento, establecen mecanismos de recuperación del IVA para facturas pendiente de pago, tanto de empresas privadas como de la Administración Pública, si bien es necesario que concurran ciertas circunstancias.

En primer lugar, es necesario que la factura esté impagada durante seis meses, si la facturación de la empresa a la que se adeuda el servicio tiene una facturación inferior a seis millones de euros, o durante 12 meses, para el resto de las empresas. Si la operación se pactó con pagos a plazos o precio aplazado, el plazo de 6 meses o el del año contará desde el vencimiento del plazo impagado. En estas operaciones a plazos, bastará instar el cobro de uno de los plazos para que el crédito se considere incobrable y la base imponible pueda reducirse en la proporción que corresponda por el plazo o plazos impagados.

Una vez dada esta circunstancia, la empresa puede solicitar la devolución del IVA en el plazo de tres meses posteriores a la finalización del periodo de 6 o 12 meses que establece la Ley.

Para solicitar la devolución, la empresa deberá reclamar al deudor mediante una reclamación vía judicial o mediante un requerimiento notarial. En el caso de deudas de la Administración Pública el requerimiento será sustituido por una certificación expedida por el Ente público deudor en el que conste el reconocimiento e importe de la deuda.

En el plazo de tres meses desde la finalización del periodo del año o de los 6 meses, según el caso, se emitirá la factura rectificativa, que generará un IVA negativo que podrá deducirse en la siguiente liquidación, recuperando así el IVA ingresado en su día y no cobrado.

Emitiremos una factura rectificativa con una base imponible de 0 euros, siendo el importe total de la factura el correspondiente al importe del IVA que recuperamos, reflejándose éste en negativo. De esta manera, la deuda del cliente moroso se mantiene por el principal, siendo el IVA, a partir de este momento, adeudado a la Hacienda Pública.

Para el caso de la base imponible adeudada, el tratamiento es más flexible tanto en el IRPF como en el Impuesto sobre Sociedades, no siendo necesaria la presentación de demanda judicial para optar a la eliminación del ingreso por fallido.

La empresa dispondrá del plazo de un mes, a contar desde la fecha de expedición de la factura rectificativa, para comunicar este hecho a la Administración Tributaria. La comunicación deberá ir acompañada de copia de las facturas rectificativas realizadas y de la acreditación de que se ha instado reclamación judicial o notarial al deudor. Igualmente se ha de remitir la factura rectificativa al cliente.

Modo de actuar cuando el deudor entra en Concurso de acreedores

La Ley 16/2012 modifica el criterio cuando el deudor es una empresa que entra en concurso de acreedores.

Se dispondrá de un plazo de un mes para realizar la solicitud de devolución del IVA, y no los de los tres meses mencionados anteriormente, a contar desde la publicación del concurso. Obviamente, no se recuperará la deuda, pero tampoco se abonará el IVA repercutido en la factura.

El proceso de recuperación es similar al caso anterior, disponiendo de un mes para remitir la factura rectificativa al cliente y a la Agencia Tributaria junto con el auto del concurso.

 

Para concluir, mencionar qué,  con concurso o sin él, si una vez que hemos realizado la recuperación del IVA, se produce el cobro total o parcial de la deuda no se generará factura rectificativa de nuevo, ya que lo que cobramos es la base imponible adeudada, al ser el IVA, tras la emisión de la factura rectificativa, adeudado a la Administración Tributaria. Pero si el cobro total o parcial se produce como consecuencia de un nuevo acuerdo de cobro (documentado) o desistimos de la reclamación judicial, deberá volverse a emitir factura por la parte de IVA recuperada en el plazo de un mes.

Y MUY IMPORTANTE: Hay que cumplir escrupulosamente con los plazos establecidos por la Ley.

Normativa: Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido. Redacción dada por la Ley 16/2012, de 27 de diciembre, por la que se adoptan diversas medidas tributarias dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y al impulso de la actividad económica (BOE del 28 de diciembre).

¿Son deducibles los gastos por comidas, viajes, RR.PP., atenciones a clientes…? ¿Y su IVA?

Señales

Artículo actualizado a 23/06/2015.

Siempre estamos dándole vueltas a estos gastos tan habituales en nuestras empresas y que nos generan tantas dudas a la hora de deducirlos o no. Y la pregunta siempre es la misma:

 ¿Pueden ser considerados como gastos dentro de nuestra empresa las comidas de trabajo, los viajes, los hoteles, las invitaciones o los regalos a clientes y empleados…? ¿Es deducible el IVA que pagamos por ellos?

Unos abogan que todo es deducible. Otros que no, y los más avezados, que según el caso. Entonces, ¿A qué nos atenemos? Veamos el tema paso a paso.

La normativa del Impuesto sobre Sociedades determina que partidas están consideradas como gastos deducibles, así como sus excepciones. En su artículo 14, establece que no serán gasto fiscalmente deducible las liberalidades (aquellas en las que no se acredita relación alguna del gasto con la promoción de la actividad), pero matiza que no se incluyen en ellas los gastos por relaciones públicas con clientes o proveedores, ni los que con arreglo a los usos y costumbres se efectúen con respecto al personal de la empresa, ni los realizados para promocionar, directa o indirectamente, la venta de bienes y prestación de servicios, ni tampoco los que se hallen correlacionados con los ingresos.

La normativa vigente a partir del 1 de enero de 2015, (artículo 15 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, 27/2014, de 27 noviembre) establece ahora que los gastos por atención a clientes o proveedores serán deducibles, no teniendo la consideración de liberalidades, con el límite del 1% del importe neto de la cifra de negocios del periodo impositivo, siendo el exceso considerado como una liberalidad, y por tanto no deducible fiscalmente. La deducibilidad estará sujeta a las condiciones de siempre: estar vinculados a la actividad económica, estar convenientemente justificados y estar registrados contablemente.

En lo que respecta al IVA soportado de estos gastos, la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido  establece que es necesario cumplir una serie de requisitos para que éste sea deducible en la adquisición de bienes y servicios para la actividad.

Los requisitos y condiciones, que con carácter general, debe cumplir un IVA soportado para tener la consideración fiscal de deducible, son los siguientes:

  • Que estén vinculados a la actividad económica desarrollada. Los gastos deben ser necesarios para la obtención de los ingresos.
  • Que se encuentren convenientemente justificados.
  • Y aunque resulte obvio, deberán estar correctamente contabilizados.

El disponer de una factura original completa como documento justificativo es de suma importancia. Debe ser expedida por quien realice la entrega, numerada, fechada, con el lugar de emisión, con todos los datos fiscales, tanto del emisor como del receptor, con la descripción del concepto, la base imponible, el tipo impositivo aplicado, la cuota repercutida y la moneda en que se efectúa. No tendrá validez el ticket o factura simplificada  tan usual en los establecimientos hosteleros. Por tanto, el problema con el que nos vamos a encontrar en la mayoría de los casos es la falta de la justificación documental necesaria, es decir, la falta de factura completa.  Por tanto, si queremos deducirnos el correspondiente IVA soportado de este tipo de gastos, deberemos solicitar una factura completa que contenga los datos descritos.

Con facturas o justificantes que no cumplan con estos requisitos no será posible la deducción del IVA soportado, aunque el gasto tenga consideración de deducible en el Impuesto sobre Sociedades.

Otros dos aspectos a tener en cuentas son que la deducción del IVA debe realizarse antes de los cuatro años de la emisión de la factura o se perderá el derecho, y segundo, que el IVA será deducible en la proporción que el gasto este afecto a la actividad: Si un gasto se imputa al 50% a la actividad, el IVA correspondiente sólo será deducible al 50%.

Dicho esto, la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido  establece que no podrán ser objeto de deducción, en ninguna proporción, las cuotas soportadas como consecuencia de la adquisición de los siguientes bienes y servicios:

  • Joyas, alhajas, piedras preciosas…
  • Los alimentos, las bebidas y el tabaco.
  • Los espectáculos y servicios de carácter recreativo.
  • Los bienes o servicios destinados a atenciones a clientes, asalariados o a terceras personas. No tendrán esta consideración las muestras gratuitas y los objetos publicitarios de escaso valor definidos en el art. 7.2 y 7.4 de esta Ley…
  • Los servicios de desplazamiento o viajes, hostelería y restauración, salvo que el importe de los mismos tuviera la consideración de gasto fiscalmente deducible a efectos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto sobre Sociedades.

Con todos estos criterios dictados por la Administración y que no son del todo claros, nos encontramos con el dilema de saber cuándo el IVA soportado adquiere la característica de deducible o no. Vemos al detalle que ocurre con los gastos por atenciones a clientes, comidas de empresa o del personal, desplazamientos o transporte, analizando cada uno de ellos.

Regalos destinados a atenciones a clientes

Deben ser aquellos que resulten gratuitos para el destinatario. La atención será considerada como gasto, pero su IVA soportado no será deducible, salvo que lo regalado fuesen objetos publicitarios de escaso valor, es decir, sin valor comercial y muestren de forma indeleble la publicidad o imagen de nuestra empresa (muestras gratuitas, impresos y objetos publicitarios…).

Obsequios o regalos destinados a atenciones a trabajadores

De igual manera que el caso anterior, serán entregados a título gratuito. El ejemplo más claro es el regalo navideño. Será gasto deducible, pero igualmente el IVA soportado de estas operaciones no será deducible en ninguno de los casos.

Gastos en hostelería y restauración

Son los gastos más habituales en la relación comercial. La norma establece que no serán deducibles las cuotas de IVA por gastos en atención a clientes, aunque, por otro lado, el artículo 96 establece que el IVA soportado en gastos de desplazamientos, viajes, hostelería y restauración es deducible si el gasto lo es en el Impuesto sobre Sociedades. Esto se ve como una contradicción.

Las comidas de trabajo en las que se invita a clientes, reúnen estas dos caras. Para que sean admitidas como gastos deducibles de las cuotas del IVA deben obedecer a relaciones públicas con clientes o proveedores, deben ser utilizadas como medio de promoción de la actividad y deben estar correlacionadas con los ingresos. El gasto en comidas de trabajo es uno de los más controvertidos, por lo que conviene limitarlo a la lógica de la actividad y dejar constancia siempre del motivo y comensales participantes. Además, cuando estos gastos se efectúan en fines de semana su aceptación por parte de la Administración tributaria se traduce en complicada. Y muy importante, solo podrá deducirse el IVA cuando dispongamos de factura completa que cumpla con todos los requisitos mencionados, cosa bastante complicada en este tipo de establecimientos .

Las comidas celebradas por la empresa con clientes o asalariados en periodos vacacionales o navidad, tienen la consideración de gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades, y por tanto, se podrá deducir el IVA soportado, pero siempre que se documente con una factura justificativa completa, no sirviendo los tickets ni facturas simplificadas.

La misma situación se da con las comidas diarias de los trabajadores cuando vengan exigidas por el desarrollo de la actividad económica. Tienen la consideración de gasto deducible para el Impuesto sobre Sociedades, y por tanto, su IVA soportado será deducible, pero siempre cumpliendo el resto de los requisitos legales y reglamentarios: Factura completa y correcta contabilización.

No obstante, no hay que olvidar que la normativa del IRPF establece las cuantías máximas exceptuadas de gravamen en el caso de gastos de manutención cuando se trata de gastos producidos por desplazamientos laborales, a través del régimen de dietas exentas.

Otro caso en el que el gasto se puede considerar fiscalmente deducible es el de las comidas abonadas al personal de una empresa subcontratada que realiza trabajos de nuestra actividad, siempre que se pueda probar que dichos gastos responden a los fines descritos, están debidamente justificados y se encuentran correlacionados con los ingresos. El IVA soportado, de igual manera, será deducible.

Desplazamientos o viajes

Siempre que el gasto de desplazamiento o viaje (avión y  tren, taxis, hoteles…) tenga carácter deducible en el Impuesto sobre Sociedades, cumpliendo el requisito de estar afecto a la actividad,  y acreditando su carácter profesional, la cuota de IVA lo será también, siempre disponiendo de la correspondiente factura acreditativa completa y procediendo a su correcta contabilización. De igual manera que en el caso anterior, este tipo de gastos en fines de semana es de difícil aceptación por la Administración tributaria.

Al igual que los importes abonados en concepto de comidas de los trabajadores de las empresas subcontratadas, los desplazamientos de éstos también serán fiscalmente deducibles, incluido el IVA soportado.

Transporte de los trabajadores a la empresa

Este tipo de gasto es considerado como un beneficio particular a los trabajadores y no a la empresa, por lo que su deducibilidad no es posible. No obstante, existen varias excepciones (Ley del IVA art. 92 y 95):

Podrá ser gasto deducible el transporte de empleados hasta la empresa cuando éste sea de obligado cumplimiento en virtud del Convenio Colectivo  o de otra norma jurídica de aplicación. Deberá tener carácter gratuito, y no podrá existir retención alguna de parte del salario del trabajador por este concepto.

De igual manera, se entenderá que este servicio a los empleados es necesario para la empresa y por tanto, deducible, cuando exista imposibilidad o dificultad para utilizar otro tipo de medios, o bien, cuando la empresa disponga de varios centros de trabajo entre los cuales deban desplazarse los trabajadores para realizar sus tareas. (Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas)

Gastos de vestuario

Sólo tendrán la consideración de gastos para la empresa los efectuado en concepto de vestuario profesional, tales como uniformes, batas o demás ropa con anagrama de la empresa, excluyéndose todos los demás (trajes, camisas, corbatas…).  Este criterio admite cierta flexibilidad para aquellos casos en los que el vestuario se utilice únicamente en la actividad y no lo sea en el uso privado, por ejemplo,  en el caso de los artistas. Al no ser considerado gasto fiscalmente deducible por el Impuesto sobre Sociedades, el IVA soportado tampoco será deducible.

Arrendamientos

Mencionar el caso de aquellos  autónomos que tengan su actividad dada de alta en su domicilio, siendo éste en régimen de alquiler. Únicamente podrán deducirse como gasto la parte proporcional de la base imponible del alquiler correspondiente a la actividad, pero en ningún caso el IVA soportado.

Otros gastos

Existen otro tipo de gastos susceptibles de ser también fiscalmente deducibles, y que también podrán ser objeto de deducción en cuanto al IVA, tales como la compra de libros, la suscripción a revistas profesionales o la adquisición de bienes no amortizables, siempre que tengan relación directa con la actividad.

De la misma manera, existen otros concretos señalados por la normativa del Impuesto sobre Sociedades (art. 14) que no tendrán la consideración de gastos deducibles, tales como las multas  y sanciones, incluidos los recargos por presentación fuera de plazo de declaraciones, los donativos y liberalidades (ya vistas), las pérdidas del juego, los gastos realizados con personas o entidades residentes en paraísos fiscales, o el mismo IVA soportado que resulte deducible en la correspondiente declaración del impuesto.

Finalizar diciendo que la correlación de los ingresos con los gastos, o lo que es lo mismo, la afectación de los gastos a la actividad, debe probarse por cualquiera de los medios generalmente admitidos en derecho, siendo competencia de la Administración Tributaria la valoración de las pruebas aportadas. Si no existiese correlación o ésta no fuera lo suficientemente probada, los gastos no podrían ser considerados fiscalmente deducibles de la actividad económica.

Conclusión, el problema de si podemos o no deducirnos el IVA soportado abonado radica en que justifiquemos el gasto como necesario para nuestra actividad, y además, que esté convenientemente justificado con la correspondiente factura completa.

Ver también: Deducibilidad a partir de 2015 de los gastos satisfechos por atenciones a clientes y proveedores

Los vehículos de empresa y el IVA

Sin Título-1

Cada vez que se adquiere un vehículo en nuestra empresa surge la duda de si podremos deducirnos el IVA que hemos abonado, o si por el contrario debemos aplicarlo como mayor importe de la inversión. Está claro que si el vehículo es industrial y es imprescindible para desarrollar nuestra actividad, las dudas desaparecen.

¿Pero… y si el vehículo es un turismo o una motocicleta? ¿Y si le damos además un uso particular, parcial o total?

Veamos cómo está este tema.

Para que el IVA por la compra de un activo pueda ser deducido, el bien adquirido debe estar afecto a la actividad económica que desarrolla la empresa o profesional, no pudiéndose deducir en aquellas adquisiciones que sean utilizadas para fines particulares.

No obstante, la Ley del IVA matiza este principio en lo que respecta a la compra de vehículos que se integran en el patrimonio empresarial, al ser susceptibles de poder ser usados tanto para usos profesionales como particulares.

La Ley establece que los automóviles de turismo y sus remolques, ciclomotores y motocicletas se presumen afectados a la actividad en un 50%, sin necesidad de que exista prueba adicional por parte del empresario, extendiéndose esta regla a las compras o servicios vinculados a estos vehículos, tales como combustible, reparaciones, gastos de peaje…

Para los vehículos utilizados para el transporte de mercancías, de viajeros, servicios de enseñanza de conductores, los utilizados por fabricantes para ensayos o promoción de ventas, los utilizados por comerciales en su actividad profesional y los usados por servicios de vigilancia se presupone que están afectos al 100%.

Resumiendo, si adquirimos un turismo para la empresa, podremos deducirnos el 50% de IVA. Para una deducibilidad mayor del 50%, es entonces cuando el empresario debe justificar y acreditar el grado de utilización en la actividad que desarrolla. Si por el contrario, la Agencia Tributaria puede demostrar que el uso privado que se hace del vehículo es mayor, entonces deberemos deducir el porcentaje reducido.

Esta norma se ha venido aplicando hasta que el Tribunal Superior de Justicia de Valencia, con fecha del 14 de abril de 2010, y basándose en la legislación comunitaria, se cuestiona el sistema y declara que el empresario o profesional podrá deducirse el 100% del IVA soportado independientemente del porcentaje de afectación del vehículo turismo a la actividad empresarial, siempre que ésta sea efectiva.

Pero la realidad es que la Administración Tributaria sigue sin aplicar la legislación comunitaria y el fallo de la Sentencia valenciana,  manteniendo su rechazo a la deducibilidad del 100% del IVA en los vehículos  si no se demuestra plena.

Entendemos que la legislación comunitaria se acabará imponiendo, y la normativa española deberá adaptarse, modificándose entonces el criterio de la Agencia Tributaria. El ahorro fiscal que puede generarse se traduce en verdaderamente importante.

Mientras tanto, si decidimos aplicar la deducción completa de las cuotas del IVA en la adquisición de un vehículo y somos objeto de una inspección tributaria, deberemos apoyar nuestros argumentos en esta jurisprudencia comunitaria… y esperar a que prevalezca el sentido común.

Ley 37/92 del IVA, artículo 95.3.2

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, nº 359/2010, del 14 de abril de 2010.

Tipo de gravamen reducido del 20% en el Impuesto sobre Sociedades

Post it verde 01Para los períodos impositivos iniciados dentro de los años 2011, 2012 y 2013, las entidades cuyo importe neto de la cifra de negocios habida en dichos períodos sea inferior a 5 millones de euros y la plantilla media en los mismos sea inferior a 25 empleados, tributarán (salvo excepciones) por la parte de base imponible comprendida entre 0 y 300.000 euros al 20%. Por la parte de base imponible restante, al tipo del 25%.

Estos tipos estarán condicionados a que durante los doce meses siguientes al inicio de cada uno de esos períodos impositivos, la plantilla media de la entidad no sea inferior a la unidad y, además, tampoco sea inferior a la plantilla media de los doce meses anteriores al inicio del período impositivo.

Para el cálculo de la plantilla media de la entidad se tomarán las personas empleadas, en los términos que disponga la legislación laboral. (Ver el artículo de sgl&blog del 31 de enero de 2013)

http://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2004-4456&tn=1&p=20121228#daduodecima

Cómo se calcula la plantilla media de una empresa. ¿Computan los socios trabajadores?

Plantilla media

El cálculo de la plantilla media de una empresa resulta un dato muy relevante de cara a cumplir los requisitos de mantenimiento y creación de empleo estipulados por la legislación fiscal. Además, en las empresas de reducida dimensión, su cumplimiento supone beneficiarse del tipo impositivo reducido del 20% en el Impuesto de Sociedades, vigente para los ejercicios 2012 y 2013.

¿Cómo se calcula?

La Plantilla Media refleja el promedio de trabajadores de alta en la empresa durante un período concreto, normalmente el año fiscal, diferenciando entre trabajadores “Fijos” y  “Eventuales”.

Se calcula dividiendo los días naturales realmente trabajados de cada trabajador, por los días naturales totales del período a calcular. Debe tenerse en cuenta, además, la jornada que realiza cada trabajador en relación con la jornada completa:

Plantilla Media = Nº días trabajados / Total días período

Estos cálculos se realizan trabajador a trabajador, obteniendo al final la suma total de los coeficientes.

¿Se puede incluir a los socios-trabajadores en el cálculo de la plantilla media?

Para calcular la plantilla media de una empresa únicamente podrán tomarse en consideración los trabajadores que hayan sido empleados en los términos previstos en la legislación laboral y que presten sus servicios en régimen de dependencia y por cuenta ajena, es decir, se manifiesten las siguientes notas: voluntariedad, remuneración, ajenidad y dependencia.

Según el Estatuto del trabajador autónomo, no tendrían la consideración de trabajadores por cuenta ajena quienes ejerzan las funciones de dirección y gerencia que conlleva el desempeño del cargo de consejero o administrador, o presten otros servicios para una sociedad mercantil capitalista, a título lucrativo y de forma habitual, personal y directa, cuando posean el control efectivo, directo o indirecto de aquella.

Y según la Ley General de la Seguridad Social, estarán obligatoriamente incluidos en el Régimen Especial de los trabajadores por cuenta propia o autónomos quienes ejerzan las funciones de dirección y gerencia que conlleva el desempeño del cargo de consejero o administrador, o presten otros servicios para una sociedad mercantil capitalista, a título lucrativo y de forma habitual, personal y directa, siempre que posean el control efectivo, directo o indirecto, de aquella.

Se entenderá, en todo caso, que se produce tal circunstancia, cuando las acciones o participaciones del trabajador supongan, al menos, la mitad del capital social. Se presumirá, salvo prueba en contrario, que el trabajador posee el control efectivo de la sociedad cuando concurran algunas de las siguientes circunstancias:

  1. Que, al menos, la mitad del capital de la sociedad para la que o de preste sus servicios esté distribuido entre socios, con los que conviva, y a quienes se encuentre unido por vínculo conyugal parentesco, por consanguinidad, afinidad o adopción, hasta el segundo grado.
  2. Que su participación en el capital social sea igual o superior a la tercera parte del mismo.
  3. Que su participación en el capital social sea igual o superior a la cuarta del mismo, si tiene atribuidas funciones de dirección y gerencia de la sociedad.

Por tanto, dependerá principalmente de si el socio trabajador cumple los requisitos de ajenidad y de dependencia, mencionados anteriormente.

Como ejemplo, puede darse el caso que de qué, en una Sociedad participada al 50% por dos socios, los cuales a su vez son los únicos trabajadores, a efectos fiscales, la plantilla media sea nula.