Categoría: Financiación

¿Por qué es necesario acometer procesos de reorganización?

Lego Organización WP

“Siempre lo hemos hecho así’, “Si se hace así, será por algo”

Estas frases nos deben sonar bastante, pero… ¿Realmente, lo estamos haciendo bien? ¿Es lo que realmente necesitamos? ¿No nos estaremos equivocando?

Es muy habitual encontrarnos con organizaciones qué, disponiendo de un buen producto y un buen equipo, no disponen de una estructura empresarial sólida que lo sustente y que les permita mantenerse o crecer. No son fuertes internamente debido a una mala organización, procesos erróneos o poco definidos, poca unión entre sus áreas, recursos infrautilizados que disminuyen la eficiencia del negocio, controles de gestión deficientes, falta de información para la toma de decisiones, nula planificación, falta de estrategia empresarial…

Necesitan, entonces, optimizarse y fortalecer su modelo de negocio: La empresa se encuentre por debajo de su potencial al poseer una estructura organizativa que no se adaptada a la realidad del negocio y a las necesidades de los clientes y del mercado.

En otras ocasiones, el día a día nos gana la batalla y acabamos siendo arrastrados por la organización, cuando debe ser al revés: Nosotros somos los conductores y por tanto, debemos controlar nuestra organización antes de que ella nos controles a nosotros.

O cuando la empresa se encuentra inmersa en situaciones de crisis o momentos difíciles, cuando no se están alcanzando las expectativas previstas, cuando no se cumplen los planes de negocio, cuando disminuyen nuestras ventas, cuando aparecen desequilibrios financieros y de tesorería difíciles de sobrellevar…

En todos estos casos, debemos detenernos, analizar la situación, y si es necesario, pedir ayuda para cambiar la situación y mejorar el funcionamiento de nuestra empresa.

Es el momento de actuar: Cuando una empresa necesita someterse a un profundo proceso de reorganización interna hay que plantarse, tomar decisiones y actuar sobre todo aquello susceptible de realizar acciones de mejora o corrección y optimizar su funcionamiento. De esta manera, se pone en marcha el proceso de cambio.

La consultoría de organización y estratégica se ocupa de prestar esta ayuda y servir de apoyo a las empresas para que éstas alcancen una estructura empresarial sólida y fiable que asiente su futuro y le permita competir en los mercados mediante la diferenciación de su competencia. La consultoría de organización ayuda a construir organizaciones más fuertes y capaces de cumplir con sus objetivos a través del cambio de su modelo de negocio.

Comentábamos en nuestro artículo  “Sobre la consultoría… ¿Qué es la consultoría?” del pasado 10 de diciembre, que son servicios al que las empresas recurren cuando necesitan ayuda para encontrar soluciones a situaciones o problemas que no saben o no pueden afrontar por sí mismas, o cuando buscan nuevas oportunidades de futuro que les permita crecer y alcanzar  objetivos estratégicos. Ayudan a las empresas a identificar y definir los problemas que les afectan, a analizar las causas que los han provocado y a acometer las acciones necesarias para su solución. Son servicios que se contratan para mejorar  los sistemas y métodos establecidos, para planificar y gestionar los cambios en la organización y para perfeccionar o asesorar a los integrantes de la empresa. Aportan, soporte y apoyo a planes de crecimiento, de organización o de mejora de resultados.

La consultoría de organización centra su intervención en la optimización de la gestión empresarial en todos sus procesos y áreas: financiero, contable, administrativo, comercial, producción y recursos humanos, diseñando y aplicando estrategias empresariales en base a las necesidades reales de la empresa.

El trabajo de reorganización debe realizarse de manera diferenciada, personal y conjuntamente con el cliente, es decir, con la colaboración y participación de todos los integrantes de la empresa, porqué los cambios deben producirse desde dentro para qué, una vez instaurados, permanezcan estables de cara al futuro.

Las actuaciones consisten en la localización, evaluación, desarrollo e implantación de soluciones  para corregir y mejorar los procesos organizativos y de dirección existentes, redefiniendo el modelo organizativo y operativo, implantando sistemas de gestión eficientes y diseñando y aplicando mecanismos de seguimiento y control del negocio.

Partiendo de un análisis certero de la realidad y de lo que se pretende que ocurra en el futuro, es fundamental el trazar un plan estratégico claramente definido y establecer modelos de gestión adecuados que pongan en práctica las líneas estratégicas marcadas. Esquemáticamente, organizar implica:

  • El Estudio y análisis de la situación de la empresa.
  • Alcanzar conclusiones, detectar deficiencias y proponer mejoras.
  • Definir los objetivos a corto y largo plazo, y definición de la estrategia y políticas de cambio.
  • Implantación y puesta en marcha de los planes de actuación.
  • Asesoramiento continúo.
  • Seguimiento y corrección de desviaciones.
  • Finalización del proyecto de organización.

Además, es imprescindible elaborar un buen sistema de información que facilite a la dirección y a la empresa la toma de decisiones en base a datos reales y en tiempo real, evitando así que la empresa se gestione “a ciegas” o con información o datos obsoletos. Es de vital importancia que los estados contables y financieros de la organización sean analizados adecuadamente. La contabilidad no debe suponer un mero trámite para cumplir con los requisitos legales. Debe servir como fuente de información para la empresa y para su dirección, y debe ser el punto de partida ante la toma de cualquier decisión.

Por otro lado, hay que establecer mecanismos de seguimiento y control periódico del negocio. El éxito de todo proceso de organización pasa por realizar un continuo seguimiento, control y mejora de sus procesos. En definitiva, por mantener vivo el cambio.

El objetivo es también mejorar la eficiencia de la Dirección de la empresa en la toma de sus decisiones, tanto de gestión como estratégicas.

Un plan de transformación o reorganización puede contemplar, entre otras, las siguientes actuaciones:

  • Redefinición estratégica del negocio.
  • Diseño del plan de actuación.
  • Asignación de recursos.
  • Impulso de las ventas.
  • Productos y política de precios. Competencia y mercado.
  • Optimización de recursos productivos y medios.
  • Mejoras en los procesos productivos y logísticos.
  • Procesos comerciales, financieros y administrativos.
  • Mejora de la eficiencia de la Dirección de la empresa en la planificación y toma de decisiones.
  • Mejora de los canales de comunicación.
  • Optimización de compras.
  • Análisis y reducción de Costes.
  • Gestión de la rentabilidad (Productos, clientes, líneas de negocio …)
  • Análisis del equipo humano. Dimensión, perfiles, productividad, formación.
  • Revisión y adecuación de la situación financiera y económica.
  • Controles de gestión.

Y todo esto, debe llevarse a cabo entre cliente y consultor, porqué una buena actuación de organización no puede limitarse  a definir, asesorar y teorizar. La consultoría debe convertirse en parte activa del proceso de cambio, debe participar plenamente en su implantación, participando y trabajando con cada uno de los integrantes de la empresa, consiguiendo así la plena integración.

SGL Consultores realiza consultoría de organización y estratégica y asesoramiento a empresas siguiendo estos criterios y basándose en una relación de entera transparencia y confianza con sus clientes. No podía ser de otra manera.

Sobre la consultoría… ¿Qué es la consultoría?

Lego Consultoría

Se ha definido el concepto de Consultoría  como aquel “servicio  prestado por una persona o personas independientes y calificadas, para la identificación e investigación de problemas relacionados con políticas, organización, procedimientos y métodos; recomendación de medidas  apropiadas y prestación de asistencia en la aplicación de dichas recomendaciones” (Instituto de consultores del Reino Unido).

Dicho de una manera más sencilla: Es un servicio al que las empresas recurren cuando necesitan ayuda para encontrar soluciones a situaciones o problemas que no saben o no pueden afrontar por sí mismas. De igual manera, cuando buscan nuevas oportunidades o proyectos de futuro que les permita crecer o alcanzar  objetivos estratégicos. Es, en definitiva, un servicio de apoyo y ayuda  para las empresas.

Los servicios de consultoría ayudan a las empresas a identificar y definir los problemas que les afectan, a analizar las causas que los han provocado y a acometer las acciones necesarias para su solución. Son servicios que se contratan para mejorar  los sistemas y métodos establecidos, para planificar y gestionar los cambios en la organización y para perfeccionar o asesorar a los integrantes de la empresa. Aportan, así mismo, soporte y apoyo a planes de crecimiento, de organización o de mejora de resultados.  Y todo ello, con una visión y un ángulo diferente a los que internamente se aplicaban en la empresa.

El proceso de consultoría debe ser realizado siempre de manera conjunta entre los consultores y la propia empresa, entendiendo como empresa a todos sus integrantes. El consultor (asesor, coach, o como queramos llamarlo) debe trabajar codo a codo con el cliente con una total transparencia y confianza, prestándole una atención muy personalizada y ofreciendo siempre un valor añadido. Se debe conseguir el equilibrio perfecto entre lo que la empresa necesita y quiere, y lo que el consultor le puede aportar para alcanzar los cambios deseados. Y siempre teniendo presente qué, aunque el consultor sea el mejor del mundo, nunca sabrá más del negocio que el propio cliente.

Por ese motivo, el papel de los servicios de consultoría es el de liderar el proceso y convertirse en el instrumento del cambio, formando y transmitiendo conocimientos empresariales y organizativos, técnicas y habilidades, y motivando al equipo de cara al cambio consiguiendo la máxima participación de todos sus integrantes.

Pero no nos engañemos, por mucho que se empeñe el consultor en que los cambio se produzcan, si los integrantes de la empresa no están por esta labor, el trabajo, a la larga, habrá sido inútil. En poco tiempo todo volverá a ser igual que antes de su llegada. Por tanto, una vez que el proceso de consultoría haya finalizado debe ser la propia organización y sus integrantes los que continúen internamente con los procesos de cambio iniciados.

Los servicios de consultoría pueden practicarse de formas muy diferentes y con una amplia gama de técnicas o estilos, pero, en general, se deben realizar siguiendo las siguientes fases:

  • Iniciación.  Análisis de información general de la empresa y específica del trabajo.
  • Diagnóstico de la situación.
  • Planificación y Plan de acción.
  • Implementación.  Ejecución del trabajo.
  • Presentación de resultados.
  • Evaluación del servicio de consultoría y finalización (Partida del consultor).

Como resumen, un buen servicio de consultoría debe caracterizarse por lo siguiente:

  • Empatía y capacidad de ilusionar.
  • Imaginación y creatividad.
  • Independencia e imparcialidad.
  • Capacidad de identificación de los problemas y no perder nunca de vista la realidad.
  • Visión de futuro.
  • Eficacia: Proporcionar soluciones reales y específicas.
  • Promover el cambio: Convertirse en “agentes del cambio”.
  • Aportar soporte, ayuda, formación, conocimientos y nuevas técnicas de gestión.
  • Compromiso con la empresa: Trabajar conjuntamente con el cliente y para el cliente.
  • Promover la participación activa de toda la empresa.
  • Apoyar y asesorar en la toma de decisiones.

Y todo con un fin: Alcanzar una gestión más óptima de las empresas y conseguir una estructura sólida y fuerte que permita afrontar cualquier reto con garantías de éxito.

Esta es la labor de SGL Consultores y lo que podemos ofrecer a nuestros clientes.

Ley de apoyo a los emprendedores

 

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Se acaba de publicar la Ley 14/2013 de apoyo a los emprendedores y su internacionalización,  que tiene como principal objetivo impulsar la actividad emprendedora y empresarial, favoreciendo la cultura y la iniciativa emprendedora, facilitando la creación de empresas, estableciendo apoyos fiscales, de Seguridad Social, de financiación, de contratación laboral, y de fomento para la internacionalización de las empresas españolas.

Destacamos los puntos más representativos:

  • Creación de la figura del Emprendedor de Responsabilidad Limitada, mediante la cual las deudas empresariales no afectarán a la vivienda habitual si el valor no supera los 300.000 euros.
  • Creación de la Sociedad Limitada de Formación Sucesiva. Sociedades que se constituyen sin necesidad de aportar el capital mínimo de 3.000 euros. El  régimen jurídico es idéntico al de las sociedades de responsabilidad limitada, excepto para determinadas condiciones que garanticen los intereses de terceros.
  • Agilización en la creación de empresas, tanto como empresarios de responsabilidad limitada, como en forma societaria, mediante modelos simplificados y procesos telemáticos. Además, se crean puntos de atención al Emprendedor con ventanillas para realizar todos los trámites para el inicio, ejercicio y cese de la actividad empresarial.
  • IVA de caja. Los autónomos y las PYMES podrán abonar el IVA de sus facturas emitidas en el momento en que estas sean cobradas, y no en función de la fecha de emisión. Podrán acogerse a este régimen los sujetos pasivos cuyo volumen de operaciones no supere los dos millones de euros. Es un régimen opcional.
  • Medidas concretas de reducción de cargas administrativas. Reducción de cargas de los servicios estatales de estadística y de la gestión para la prevención de riesgos laborales, reducción de cargas contables, ampliando la posibilidad de formular balance abreviado, posibilidad de legalización telemática de los libros obligatorios en el Registro Mercantil y puesta a disposición de un nuevo libro electrónico de visitas para las inspecciones de trabajo.
  • Apoyo fiscal en la reinversión de beneficios. Deducción de un 10% de los beneficios obtenidos  en el ejercicio en el que se produzca la reinversión. Será aplicable a empresas con un volumen de negocio menor a diez millones de euros, y válido para los periodos impositivos iniciados a partir del 1 de enero de 2013.
  • Apoyo a la financiación de los emprendedores, modificando la Ley concursal en lo que se refiere a los acuerdos de refinanciación. Se refuerza además el sistema público de avales y garantías públicas para facilitar el acceso al crédito de las empresas.
  • Incentivos fiscales de un 20% para “Business angel” o “capital semilla, con ocasión de las inversiones que realicen de entrada en el capital de sociedad. Se fija la exención total de la plusvalía al salir de la sociedad, siempre y cuando se reinvierta en otra entidad de nueva o reciente creación.
  • Facilidades para la contratación pública. Reducción de cargas administrativas y eliminación de obstáculos al acceso de los emprendedores a la contratación pública. Podrán contratar con el sector público las uniones de empresarios que se constituyan temporalmente al efecto, sin necesidad de elevar la unión en escritura pública hasta que se produzca la adjudicación a su favor.
  • Reducciones en la cuota del Régimen especial de trabajadores autónomos para mayores de 30 años: Un 80% el primer semestre, un 50% para el segundo, y 30% para el tercero de actividad.
  • Fomento de la pluriactividad, con reducciones en las cuotas a la Seguridad Social. Se reducen las cuotas de la Seguridad Social en las nuevas altas, permitiendo la elección de la base de cotización entre el 50% y el 75% de la base mínima de cotización durante los primeros 18 meses, y del 75% en los siguientes 18 meses.
  • Fomento a la internacionalización. Se perfeccionan las cédulas de internacionalización, y se crean los bonos de internacionalización para dar mayor flexibilidad a la emisión de títulos que tengan como cobertura préstamos vinculados a la internacionalización. Se facilita y agiliza la concesión de permisos de residencia.
  • Incentivos fiscales a través de la innovación empresarial. Se permite que las deducciones por I+D+I que puedan aplicarse en un ejercicio, puedan recuperarse mediante un sistema único en España de devoluciones. Este novedoso sistema garantiza a los empresarios recuperar sus inversiones en I+D+I. Se empezará aplicar ya a los gastos e inversiones en I+D realizados en 2013, pudiéndose empezar a cobrar en 2015.
  • Negociación extrajudicial de deudas. El deudor en situación de insolvencia podrá negociar con un mediador concursal, nombrado por un registrador mercantil o un notario, y en los casos de liquidación patrimonial, siendo persona física, quedará exonerado del pago de las deudas residuales si es no es declarado culpable de la insolvencia del concurso.

http://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2013-10074

Préstamos participativos: Los grandes desconocidos

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¿Qué son los préstamos participativos?

Son un tipo de préstamos enfocado a empresas y PYMES, y que se sitúan entre el típico préstamo obtenido mediante financiación ajena y la figura de la entrada de un socio capitalista.

Es un préstamo a largo plazo otorgado principalmente por empresas vinculadas al sector público, tanto a nivel estatal como puede ser ENISA, como otras de carácter autonómico, aunque también existen empresas vinculadas al sector privado como entidades financieras o sociedades de capital riesgo.

Son préstamos que no exigen ningún tipo de garantías por su concesión, basándose su otorgamiento en la viabilidad técnica, económica y financiera del proyecto empresarial que se pretende desarrollar y en la experiencia y confianza que demuestre el equipo gestor. Por tanto, el proyecto es la única garantía de la financiación.

El préstamo participativo devengará unos intereses que se determinarán en función de los resultados obtenidos por la empresa que recibe los fondos, con la posibilidad de negociar periodos de carencia amplios y adecuar su plazo de amortización, entre 5 y 10 años, a las necesidades reales de la empresa. En algunos casos, puede contener adicionalmente, un interés fijo no ligado a la evolución de la actividad, y/o puede pactarse la entrada en el capital de la empresa prestamista convirtiendo la deuda en fondos propios.

El abono de intereses ligados a la evolución de la actividad hace que la carga financiera que supone el préstamo se adapte a la situación económica de la empresa a lo largo del desarrollo del proyecto empresarial, siendo además estos intereses totalmente deducibles de cara a la elaboración del Impuesto de Sociedades.

Con este tipo de préstamos se evita la entrada de nuevos accionistas en la sociedad,  se evita la participación de terceros en la gestión empresarial y se incrementa la capacidad de endeudamiento de la compañía al no reflejarse el importe obtenido en el balance de la empresa.

El préstamo participativo se considera patrimonio neto a efectos de una reducción de capital y liquidación de la sociedad, y como ya hemos dicho, no computa como endeudamiento en el balance. Si la empresa realiza una amortización anticipada del préstamo participativo deberá compensar dicha amortización con una ampliación de capital, por el mismo importe, en sus Fondos Propios. De esta manera la empresa no se descapitaliza.

De cara a la entidad que presta los fondos, las ventajas de este tipo de préstamos son principalmente que posibilita mayores rendimientos a corto plazo, rendimientos más previsibles y periódicos y existen amplias facilidades para desinvertir.

Por último, de cara a la exigibilidad de estos préstamos, es decir, el derecho de la entidad prestamista de exigir la devolución de los fondos prestados, estos estarán subordinados a cualquier otro crédito u obligación de la empresa, situándose después de los acreedores comunes en el orden de prelación de los créditos.

En nuestra opinión, representan realmente una opción de financiación a tener muy presente y sobre la cual existe un profundo desconocimiento.

Regulados por el Artículo 20 del Real Decreto-Ley 7/1996 de 7 de junio sobre Medidas Urgentes de carácter Fiscal y de Fomento y Liberalización de la Actividad Económica, y por la Ley 10/1996 de 18 de diciembre de Medidas Fiscales Urgentes.