Categoría: Estratégica

El dinero de tu sociedad no es tuyo

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Ser socio de una empresa no te permite disponer de su dinero cuando desees, aunque sea de tu propiedad.

Los autónomos societarios deben conocer la diferencia entre patrimonio personal y patrimonio de la sociedad. El hecho de tener tu propia Sociedad Limitada para desarrollar tu profesión no significa que puedas disponer libremente del dinero que facturas. Aunque, teóricamente, pueda parecer tu dinero, legalmente, no es de tu propiedad.

Las dudas surgen, principalmente, en el momento de querer disponer del dinero con que esa persona cuenta en dicha sociedad. Aunque sea un integrante activo, o incluso si fuese el propietario del 100%, existe una serie de normas que debe acatar. Antes de eso, vamos a aclarar las diferencias:

El patrimonio personal se define como el conjunto de bienes y cuentas que posee una persona a título personal, aquí se incluye una serie de derechos, pero también de obligaciones. Es el único dueño de un patrimonio, y puede disponer de éste de manera inmediata.

En cambio, el patrimonio de la sociedad mercantil está formada por un conjunto de bienes que vienen con derechos y obligaciones para un grupo de socios. Este patrimonio societario permitirá la explotación del sector para lo que fue diseñada.

Al momento constitutivo de este patrimonio, además, coincide con el capital social. No obstante, según los resultados de ganancias o pérdidas el capital puede ser superior o inferior, según corresponda.

Cómo acceder al patrimonio societario

Si queremos retirar dinero del patrimonio de la sociedad hay que ser conscientes de que existen tres opciones.

La primera de ellas es el reparto de dividendos, que se deberá de aprobar siempre por Junta General. Este reparto será proporcional con la participación que cada integrante tenga en la sociedad. Cada socio deberá de declarar el reparto de dividendos como rendimientos de capital mobiliario.

Por otro lado, la reducción de capital, que se produce cuando la Asamblea del Patrimonio de la sociedad estima que el capital de los socios es demasiado alto y ha alcanzado un acuerdo al respecto, por lo que se reduce con la devolución de las aportaciones.

La tercera vía es la cuota de liquidación, con la que la Asamblea del Patrimonio social decide que es el momento de disolver la sociedad, y para ello deberá liquidar previamente todos los pasivos.

Artículo “El dinero de tu Sociedad no es tuyo. Cómo acceder a él legalmente” publicado en el diario Cinco Días con fecha del 6 de junio de 2019 por J.A. Vega Ortega

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Los 10 consejos para hablar bien en público

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Para todo hay una lista de los top 10. También para hablar bien en público. Aquí van:

  1. ¡Demuestra tu entusiasmo! Lo primero que busca el público en un ponente es entusiasmo. Piensa en todas las presentaciones aburridas en las que has estado, probablemente sean la mayoría. Los presentadores suelen ven sus ponencias como un objetivo en sí mismo, un obstáculo que hay que superar.
  2. Respira hondo. Cuando estás nervioso, te cuesta más respirar desde el diafragma, tu respiración será más superficial y tendrás menos aire del que necesitas. Esto lleva a que se acelere, porque tu organismo te está diciendo que necesita más oxígeno para atender a la situación de tensión en la que cree que te encuentras. Si respiras profundamente, tu ritmo cardiaco se ralentizará y podrás usar la tensión a tu favor.
  3. Practica, mucho más de lo que crees que es suficiente. Al menos cinco veces la duración de tu presentación, y mejor si es con alguien de confianza que te diga qué tal lo haces. ¿Te imaginas un cirujano que te fuera a operar de algo serio sin haber practicado antes? La práctica te da confianza y te permite concentrarte en el mensaje y en la audiencia, no en ti mismo.
  4. Maneja bien tu voz, es tu mejor arma para hablar en público. Tiene tres componentes: el volumen, el ritmo, y el tono. Combina diferentes niveles de cada componente para dar una inflexión a tu voz que la haga interesante de seguir.
  5. Sonríe: la sonrisa te relaja y te hace más cercano a tu audiencia. Piensa en la gente que te cae bien a la primera, probablemente sonrían mucho.
  6. Mantén el contacto visual con tu audiencia. De tres a cinco segundos por persona. Esto te permitirá verles como individuos y no como un grupo que quiere destrozar tu autoestima. Además, percibirás si están despiertos o si les estás aburriendo.
  7. Organiza mentalmente los apartados de lo que quieres contar a tu audiencia. La buena organización hace que tu presentación fluya. Utiliza notas que muestren las ideas a exponer, no las palabras que vas a usar. No intentes exponer más de tres puntos clave, no los recordarán.
  8. Sé creativo. Las presentaciones que se recuerdan son las que hacen que el público se lo pase bien, porque les diviertes o porque atrapas su atención y la mantienes durante toda tu charla. Añade ilustraciones a tu presentación.
  9. Asegúrate de que tu mensaje es claro y fácil de recordar. Repítelo varias veces durante la presentación. Diles “si sólo tuvierais que recordar una cosa de lo que os he contado hoy, sería esta…”
  10. Busca oportunidades para hablar. A grupos o a personas. Cuantas más veces lo hagas, mejores resultados tendrás. ¿O piensas que los campeones olímpicos nacen hechos? Necesitas tiempo para asimilar lo que aprendes.

 

Copia del artículo publicado por Javier Bernad, como gran experto en la habilidad de hablar en público, en el diario económico Expansión con fecha del 7 de mayo de 2019.

La obligada digitalización en las empresas

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“El cliente debe estar siempre en el centro de nuestros pensamientos. Es el que marca el paso de las empresas con sus demandas y preferencias”.

La digitalización es un paso obligado para todas aquellas empresas que quieran seguir compitiendo en el mercado actual. Un mercado en el que cada vez más usuarios utilizan de manera habitual y continua las redes sociales y las conexiones digitales para realizar sus compras, para comunicarse, para expresarse, para compartir, para opinar sobre ideas, etc.

Estos usuarios, o lo que importa a las empresas, sus clientes, demandan con sus hábitos que las organizaciones se adapten a los nuevos tiempos digitales.

El no hacerlo supone perder el tren de la competitividad y seguidamente, perder el mercado. Intentar nadar a contracorriente en un mundo dominado por las nuevas tecnologías es firmar una sentencia de muerte para cualquier negocio.

La digitalización no se soluciona con crear una buena página web o una tienda online. La digitalización supone implementar soluciones tecnológicas que mejoren nuestra  eficiencia, pero además, implica también rediseñar los productos o servicios, los modelos de negocio, los canales de venta, etc. En definitiva, supone rediseñar nuestra cultura empresarial.

La digitalización es el cambio en la cultura organizativa empresarial a través de la tecnología, y debe realizarse con la participación de todos los integrantes de la empresa: El cambio debe provenir de las personas.

Es un proceso donde, aparte de la introducción de las nuevas tecnologías digitales, hay que transformar también los puestos tradicionales para adaptarlos a ese nuevo entorno y a las nuevas áreas de conocimiento: big data, redes sociales, ecommerce, la robótica, la inteligencia artificial, etc. Es principal, por tanto, evaluar el talento y las competencias de los profesionales que integran nuestra organización.

¿Y para qué? Para no quedar desfasados. Para seguir siendo competitivos, para crecer, para mejorar la experiencia de nuestros clientes con el objetivo de comprender sus patrones de consumo que permitan desarrollar productos o soluciones más personalizadas, para mejorar las relaciones con proveedores o con empleados, y además, para mejorar y facilitar la toma de decisiones a nivel directivo.

El problema: la gran resistencia al cambio que genera este tipo de transformaciones en las empresas. Por ese motivo, es importante convertir el proceso de transformación digital en una prioridad, dedicando tiempo, recursos y esfuerzo a elaborar un plan y a ejecutarlo. Para ello será necesario que exista liderazgo y también, que exista la participación de todos los integrantes de la organización.

Ignacio Martínez Mendizábal. El truco para conseguir nuestros sueños: la planificación y la estrategia

IMM Wobi

Durante los días 9 y 10 de octubre pasado el World Business Forum ha acogido en Madrid a las personalidades más relevantes del mundo de los negocios, en lo que, para muchos, es el evento más importante de Management en el mundo. En sus jornadas en Madrid, WOBI ofreció a los asistentes una actualización rápida acerca del managament.

Resaltamos en este artículo la intervención de uno de los ponentes más destacados de la edición, sobre todo por lo poco tiene que ver con el management y el mundo de los negocios: El paleontólogo Ignacio Martínez Mendizábal, miembro de las excavaciones e investigaciones de la Sierra de Atapuerca, y uno de los mayores especialistas del mundo en el campo de la evolución humana y la antropología física. Articuló su intervención en la importancia de la creatividad, la planificación o el trabajo en equipo.

Ignacio Martínez Mendizábal no sabe exactamente adónde vamos, pero sí de dónde venimos y cómo podemos mirar el mañana: “Para poder seguir igual, hay que estar siempre cambiando”.

El origen de las especies’, de Darwin, nos enseñó dos cosas: para empezar, nos puso en nuestro sitio al enseñarnos que no éramos los dueños del planeta como pensábamos”, y por otro, “Nos enseñó la llamada ley de la selección natural. Una ley terrible que nos revela que solo sobreviven los más aptos”. “Lo que funciona, se selecciona y lo mantienes”. También “la ley de la selección natural explica cómo es posible pasar del caos al orden”. Y todo esto ocurre muy a menudo en la economía.

Para ejemplificar su lado ‘más oscuro’ y su aplicación al mundo de la empresa, Martínez Mendizábal explicó el caso del cuco: Un pájaro que pone sus huevos en los nidos ajenos, de forma que son criados por otras aves que no se dan cuenta del ‘intruso’. Dado que las crías del cuco nacen antes, los recién nacidos se dedican a expulsar del nido al resto de huevos y crías. Es decir, se ‘cargan’ a sus compañeros. “¿A que habéis conocido a alguien así en vuestros equipos?”, preguntó a la audiencia.

Continuó explicando cómo las ideas han sido y son el motor del cambio en el mundo. Así recordó cómo las primeras herramientas surgieron cuando a alguien se le ocurrió golpear una piedra para afilarla. De ahí se empezaron a desarrollar las primeras armas que permitieron cazar, lo que a su vez implicó mejoras en la dieta de los seres humanos. “Esto es el linaje de la creatividad” “Esto solo se puede hacer si somos una especie rebelde”:

“Una idea es siempre una puerta hacia el futuro”

“Tener una idea es tan habitual que no somos conscientes de lo extraordinario que es”

“No somos conscientes de que estamos creando en nuestra cabeza algo que no existía”.

“Las personas nos enamoramos de las ideas. Es irracional. Por ello merece la pena vivir y por ello vivimos”

Con el paso del tiempo ya no bastó con golpear la piedra para sacarle filo. Su elaboración requería golpearla de una forma concreta y siguiendo un orden concreto. Necesitaba, por tanto, una planificación.

Para abordar este concepto, Martínez Mendizábal recurre a El arte de la guerra’, de Sun Tzu, uno de los libros de estrategia más famosos del mundo. “Un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después. Un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después”.

En resumen, “Los humanos hemos descubierto el truco para conseguir nuestros sueños: la planificación y la estrategia”. El corolario sería sencillo: sin planificación y estrategia, las empresas están perdidas.

Martínez Mendizábal, se muestra optimista ante el futuro y durante su intervención quiso incidir en lo que hace que los humanos seamos únicos. Para ello cuenta la historia de Benjamina para comprenderlo.

Benjamina era una niña de 12 años cuyo cráneo fue descubierto en Atapuerca por Martínez Mendizábal y otros paleontólogos. En un principio, los expertos explicaron que el cráneo era diferente a todos los que habían visto hasta entonces y no supieron identificar el motivo. Tras investigarlo, se dieron cuenta de que la niña tenía una malformación de nacimiento que impidió el correcto desarrollo del cerebro y el cráneo. En el mundo animal, los cachorros que son deformes se desechan. En cambio, Benjamina no fue apartada. Y no fue repudiada porque los humanos pueden querer al diferente. Igual que no se desentienden de sus muertos. “Nos queremos tanto en vida que nos queremos después de muertos. Y al hacer esto, hemos hecho el mayor acto de rebeldía cósmica, nos hemos rebelado contra la muerte”, explicó.

Selección natural de ideas

Para terminar, Martínez Mendizábal recupera los conceptos de idea y selección natural y los une para explicar la pervivencia de unas ideas y la desaparición de otras. “Las ideas compiten por estar en nuestras mentes”, explicó. “Hay una selección natural de las ideas, sobreviven las ideas que son útiles, las que nos ayudan a vivir, como el fuego, y luego está la selección natural de las ideas que nos parecen bonitas, por las que vivimos”. Según señaló, estas últimas son irracionales y las que realmente nos mueven a levantarnos cada mañana.

“¿Y quiénes somos?”, se preguntó. “Somos una criatura maravillosa. Somos capaces de hacer cosas que no sirven para nada y somos capaces de hacer que los demás se enamoren de las cosas que hacemos”. Para Martínez Mendizábal, el futuro está en nuestras manos y es ahora cuando hay que decidir si queremos escribirlo o que nos lo escriban. “Desde que las ideas son palpables, la evolución ha dado un salto. Ahora la evolución es una competencia de ideas y las leyes de la competencia entre las ideas determina la propagación de aquellas que son útiles y que nos permiten vivir mejor.”

 “¿Cuál queréis que sea vuestro legado y cómo queréis que se os recuerde?” Con esta pregunta, Ignacio Martínez Mendizabal finalizó su presentación.

 

Imagen de: www.elconfidencial.com

Información obtenida de:

https://www.wobi.com/wbf-madrid/

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-10-10/ignacio-martinez-mendizabal-world-business-forum_1628550/

http://www.periodicodeltalento.com/2018/10/10/da-por-finalizado-el-world-business-forum-en-madrid-el-evento-mas-importante-de-management-del-mundo-con-una-asistencia-de-1800-directivos/

https://www.observatoriorh.com/

@IEB_Spain

Reorganiza tu empresa: Podemos ayudarte

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Podemos ayudar en la reorganización interna de una empresa.

Podemos ayudar a crear una estructura fuerte, organizada y controlada.

Podemos auditar y conocer la situación real de la empresa en todas sus áreas: Económica, financiera, organizativa, laboral, comercial, producción.

Podemos trabajar en instaurar una verdadera cultura empresarial.

Podemos planificar y crear una estrategia de negocio.

Podemos optimizar la estructura de la empresa.

Podemos ayudar a localizar los problemas y podemos ayudar a solucionarlos.

Podemos crear un buen sistema de información que aporte datos reales y fiables que faciliten la toma de decisiones y eviten gestionar a ciegas la empresa. 

Podemos conseguir que la contabilidad se convierta en una herramienta útil y esencial en la empresa para que refleje su verdadera situación económico-financiera.

Podemos y debemos trabajar desde dentro para que todos los cambios y mejoras que se instauren permanezcan estables de cara al futuro.


Podemos ayudar a detectar que es lo importante y que no.

Podemos ayudar modificando o instaurando nuevos métodos de trabajo.

Podemos ayudar a conseguir los objetivos.

Podemos instaurar una verdadera política de cambio y mejora.

Podemos ayudar a realizar una correcta gestión financiera.

Podemos ayudar a planificar la tesorería.

Podemos ayudar al ajuste de costes de acuerdo con las necesidades del negocio.

Podemos ayudar a la optimización de los recursos y medios existentes, tanto humanos como materiales.

Podemos trabajar en la mejora de la productividad.

Podemos equilibrar y optimizar la financiación externa de la empresa.

Podemos trabajar con el objetivo de la rentabilidad.

Podemos ayudar a instaurar un sistema de control.

Podemos ayudar a no depender de una asesoría externa que desconozca nuestro producto y empresa y que no aporte los datos reales que la empresa necesita.


Podemos y debemos escuchar a nuestro cliente y a su equipo.

Podemos ayudar y apoyar en la toma de decisiones.

Podemos mostrar cuando hay que actuar ante situaciones adversas.

Podemos ayudar a alinear al equipo humano en el proyecto empresarial.

Podemos enseñar a cómo trabajar en equipo.

Podemos ayudar a que el trabajo diario de cada integrante vaya siempre orientado hacia la calidad y el cliente.

Podemos y debemos trabajar codo a codo con el equipo.

Podemos formar en conocimientos y habilidades que aporten valor a la empresa.

Podemos servir de apoyo y soporte a las decisiones que la dirección de la empresa debe tomar día a día.

Podemos hacer de coach, asesor, mentor...

Podemos y debemos evitar que el día a día nos consuma, que la empresa nos arrastre y que no nos permita planificar ni trabajar de manera estratégica.


Podemos aportar ideas.

Podemos aportar visión de futuro.

Podemos transferir conocimientos y la experiencia de muchos años de vida empresarial.

Podemos ayudar trabajando todos juntos.

Podemos aportar confianza y una gran capacidad de trabajo.

… y además, podemos y debemos trasmitir entusiasmo.

¿Quieres que te ayudemos?

Pensamientos sobre la Organización en la empresa

 

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Una de las cosas que más odian los empresarios es la Organización, y en concreto, la organización interna de sus empresas, el control, la estructura, etc.

Muchos empresarios solo se sienten a gusto en aquello que conocen y que dominan: Su producto, su programación, su gestión de ventas, sus estrategias, etc., pero… las tripas de su empresa, su estructura y el motor que hace que todo se mueva internamente, les asusta realmente.

No quieren que se les maree con procesos, controles, datos económicos y financieros, estadísticas, planificaciones, o si tengo que hacer esto o lo otro. Tampoco quieren, en muchos casos, que se les diga lo que tienen que hacer o se les muestre aquello que no se está haciendo bien. En muchas ocasiones la respuesta es siempre: “no tengo tiempo” o “siempre se ha hecho así”.

A esto debemos añadir también el pensamiento de que si un empresario no es organizado, resulta imposible que organice su propia empresa y que identifique los procesos susceptibles de mejora.

Por todo esto, es habitual encontrarse con empresas donde la organización interna no existe, y si existe, no está bien diseñada ni ejecutada.

La organización interna de una Compañía no es una tarea sencilla y supone una labor poco agradecida pero absolutamente necesaria, pero tiene la gran ventaja de que una vez instaurada, los frutos aparecen inmediatamente:

“Una estructura organizada, fuerte y controlada, genera seguridad y tranquilidad para todos: Empresario, equipo, clientes y proveedores”.

La organización implica revisar todos los procesos de una empresa para mejorarlos, reorganizarlos y optimizarlos, implica distribuir y adecuar tareas, dotar del personal necesario y cualificado y de los recursos técnicos necesarios, qué sean útiles y productivos, implica la generación de información real que permita la toma de decisiones, implica la aplicación de controles internos y seguimientos continuos, la evaluación de resultados, etc.

En definitiva, lo que busca la organización es optimizar el modelo de negocio de la empresa para conseguir una estructura fuerte y eficiente, instaurando el espíritu de cambio continuo que les permitan crecer, y siempre dentro de las necesidades y recursos disponibles de cada empresa y mirando también siempre a las necesidades del mercado y de sus clientes.

En SÉPTIMA ayudamos desde el principio a las empresas y a sus empresarios a analizar, localizar e implantar las soluciones necesarias para cada empresa actuando en todos procesos y áreas: Gestión económica y financiera, producción, compras, ventas, planificación, recursos humanos, etc., trabajando juntos y participando del proyecto para alcanzar los objetivos marcados, y siempre manteniendo bien fuerte el espíritu de cambio y mejora.

 

 

La obligada decisión de las empresas: Reinventarse o morir

 

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Una buena idea de negocio, un buen producto o servicio, mucho trabajo, dedicación y esfuerzo. Esto es la base de que una empresa perdure en el tiempo. Pero el éxito prolongado no está nunca garantizado porqué el mercado y el consumidor cambian, y las empresas deben saber también cambiar para para seguir manteniéndose en el mercado.

El mercado y el consumidor es siempre el que manda. Las empresas están siempre expuestas a los cambios, y es necesario, por no decir imprescindible, anticiparse a esos cambios y adaptarse a las nuevas coyunturas: Dicho de otra manera: Hay que reinventarse continuamente para no quedarse atrás.

Saber detectar  estos cambios en el mercado y en el comportamiento de los consumidores es esencial  para que una compañía pueda mantenerse y crecer en el tiempo.

¿Y cómo?

Las cosas funcionan hasta que dejan de hacerlo, y muchas veces no hay vuelta atrás. El cliente es siempre el que marca el paso y las empresas no pueden ir contracorriente. Por mucho que nuestro modelo de negocio haya funcionado siempre bien, debemos trabajar en su trasformación enfocándolo y adaptándolo a las nuevas necesidades, explorando nuevos campos, nuevas técnicas, mejor tecnología, otros productos o mercados, etc., y siempre ofreciendo un valor añadido a los clientes que nos diferencie de la competencia. Esto es vital para afrontar el futuro.

Y no pensemos que los cambios que se deben hacer son siempre radicales. Hay muchos casos en los que los conocimientos que tenemos del mercado y del producto y que han sido adquiridos a lo largo del tiempo son muy aprovechables si se sabe adaptar a los momentos actuales. Otras veces, está claro, no hay más remedio que acometer profundas trasformaciones para conseguir situarse de nuevo.

Y no hay que olvidar que todos los sectores son, de una manera u otra, vulnerables a estos cambios y hay muchos proyectos que no pueden evitar quedarse desfasados y por tanto, acercarse a su posible final. Ejemplos tenemos muchos: Sectores como las salas de cine, los videoclubs, la fotografía analógica, las imprentas, la prensa escrita… han sufrido altamente estos cambios del consumidor.

El cambio obligado por la era digital actual

En los tiempos actuales en los que nos movemos la trasformación digital ha pasado a jugar un papel altamente decisivo. Todo lo digital está cada vez más presente en nuestras vidas y está provocando verdaderos cambios en nuestro comportamiento y en el comportamiento de consumo de los usuarios. Podemos afirmar que realmente lo está cambiando todo.

Las nuevas tecnologías pueden servirnos de gran ayuda para abrir múltiples posibilidades y nuevos canales de venta o comunicación. Por ese motivo, hay que adaptarse a estos nuevos tiempos y disponer de los medios tecnológicos necesarios para que nuestros productos o servicios sean visibles, y lo que es más importante, conseguir que el  cliente los demande.

¿Y cuándo lo hacemos?

Pues ya se ha dicho y por tanto, la respuesta es clara: Constantemente. Es un proceso continuo que debe acometerse de manera constante. Y si no es así, o no se ha hecho nunca: hay que hacerlo cuanto antes y no esperar a que sea demasiado tarde. Siempre hay posibilidades de reinventarse si se consigue aportar nuevo valores al cliente.

Lo que nunca hay que hacer es tirar la toalla: Hay que reinventarse y no morir.

Preguntas y respuestas para saber qué es emprender

 

Preguntas emprender

 

Emprender con cabeza es parte del juego para participar en un ecosistema en el que conviene plantearse muchas preguntas antes de dar el salto. Estas pueden ser las respuestas:

  1. ¿Qué es emprender? Es tener una idea que cubra una necesidad existente en el mercado y que sea lo suficientemente flexible para adaptarse a los cambios. Supone ser solvente: “Hay que centrarse en ganar dinero, no en levantar rondas”.
  2. ¿Cuándo montar tu empresa? El momento más adecuado lo escoges tú, pero es el mercado y la situación del sector lo que determina el éxito de un negocio. No pienses tanto en los competidores como en la posibilidad de ganar tu cuota de mercado con un valor añadido.
  3. ¿Cómo se llama tu negocio? No trates de ser el más original. Que una marca pegue fuerte en el mercado depende en gran parte de que se entienda. Procura que sea una marca global con la que sea fácil acometer una expansión y que no tenga un nombre que resulte ofensivo en otros idiomas.
  4. ¿Dónde conseguir información? A través de las redes sociales, sin descartar asistir a foros en escuelas de negocio. Esto te dará la oportunidad de contactar con emprendedores que son referencia. Pero ten en cuenta que hoy existe mucha información, debes establecer un filtro para asegurarte de que encuentras contenido de calidad.
  5. ¿Cómo ser una empresa del mundo? Olvida las fronteras. Piensa en grande desde el principio. Tu producto o servicio tiene que ser demandado en tu barrio y en la otra punta del planeta…, pero procura hacerlo con cautela. Antes debes consolidarte en tu mercado local. Al principio, escoge aquellos países que van a ser la punta de lanza de tu expansión y localiza socios en esos destinos que conocen bien ese mercado.
  6. ¿Cómo moverte en el ecosistema emprendedor? Cada vez son más los actores que participan en este ecosistema. Las Administraciones Públicas, las escuelas de negocios y las grandes empresas son sólo una parte de este gran entramado. El South Summit y el Salón MiEmpresa son las citas obligadas. A éstas se suman otras como First Tuesday, Multiplikador y la recién nacida Initland, entre otras muchas.
  7. ¿Quién te puede ayudar? Mentores, business angel, aceleradoras e incubadoras son los canales más adecuados para orientarte sobre tu empresa. Al principio, conviene que vayas de la mano de profesionales de confianza que te ayuden a conocer los entresijos del panorama. Inversores y emprendedores coinciden en que existe solidaridad, se comparten contactos, siempre y cuando no afecte a la competencia, y acceder a los que más saben suele ser sencillo.
  8. ¿Dónde encontrar dinero? El venture capital es la principal fuente de financiación. Pero antes de lanzarte de cabeza a los más conocidos (Kibo Ventures, Samaiapata, KFund, Axon Partners, Lanzame Capital, Seaya, Bonsai, Cabiedes, VitaminaK o Bonsai, entre otros), analiza su portfolio de inversiones. Convencer al fondo de que tu idea es rentable es fundamental, algo que resultará más sencillo si es afín a tu negocio y, además, te orientará mucho mejor.
  9. ¿Quién es el mejor socio? Conocimiento y capacidad económica son los requisitos mínimos que tiene que cumplir un buen socio. Detectar aquellas facetas en las que cada uno es mejor, es definitivo para que la sociedad funcione. No descuides la parte burocrática: un mal acuerdo puede ser el principio de la muerte de un buen negocio.
  10. ¿Cómo hacer un buen equipo? Ficha a profesionales que sean mejor que tú, comunícales tus objetivos y asegúrate de que están involucrados con el negocio. No te olvides de que la gente trabaja por un sueldo, así que tendrás que cumplir sus expectativas salariales. Si al principio no cuentas con los recursos necesarios, puedes pagarles en acciones y convertirlos en partícipes de la empresa.
  11. ¿Cómo hacer popular tu marca? Trabaja los valores y tu diferenciación de la competencia. Cuando empieces a ganar dinero podrás invertir en publicidad online y offline.
  12. ¿Cómo hacerte grande? Hacer grande tu start up no tiene que ver con ampliar tu plantilla. Está vinculado a llegar a un mayor número de clientes con un buen dimensionamiento de personal.
  13. ¿Quiénes son tus competidores? Recuerda que te mueves en un mercado global, así que tu competencia puede estar cerca de ti o en cualquier otro país. Debes estar atento a cualquier novedad y tendencia.
  14. ¿Qué puedes aprender de Silicon Valley, Tel Aviv, Londres o Berlín? Estas regiones son un referente por su cultura emprendedora y se organizan misiones para que los creadores conozcan estos ecosistemas, pero no te dejes llevar por su fama. Cada modelo tiene sus pros y sus contras.
  15. ¿Sabes afrontar los errores? No pensar en grande es uno de los principales fallos. También lo es confiarse demasiado y preguntar poco, debes cuestionarlo todo. Por último, no te olvides de prestar mucha atención a cómo vas a ejecutar tu proyecto para que se convierta en una idea rentable.
  16. ¿Cómo ser ‘trending topic’? El fundador de SumaCRM asegura que más del 50% de sus clientes procede de su blog. Otros recurren a Instagram: Siberia, un salón de manicura y pedicura recién creado cuenta con más de 20.000 seguidores, lejos de los 135.000 de Au Revoir Cinderella. Ser trending topic implica una dedicación en las redes que conviene delegar.
  17. ¿Cómo atraer la atención de un famoso? Muchos emprendedores se han asociado con algún personaje público para que difunda sus productos a través de las redes. Es una estrategia de márketing más. Estudia y analiza los intereses del famoso con el que quieres trabajar para hacerle una oferta que no pueda rechazar. Recuerda que muchas veces es más importante el reconocimiento que el dinero.
  18. ¿Cómo reinventarte cada día? Incluye novedades en tus productos, pregunta a tus clientes y recoge documentación constantemente sobre el funcionamiento de tu entorno.
  19. ¿Cómo no morir de éxito? La humildad es fundamental a la hora de lanzarse a la aventura emprendedora, no caigas en el error de querer ir demasiado rápido. Además, conviene que cuentes con un asesor fiscal que te ayude a no arruinarte.
  20. ¿Cuándo echar el cierre? Aún existe miedo al fracaso y muchos no se atreven a cerrar su empresa cuando ésta deja de crecer. No caigas en ese error y evita que tu negocio sea una start up zombie.

 

Extracto del artículo “20 preguntas para perder el miedo a emprender” publicado en el diario Expansión por Montse Mateos y Alba Casilda el 14/02/2017, basado en la información proporcionada por: María Benjumea, presidenta de Spain Start up; Jesús Monleón, cofundador de Seedrocket; Tomás Santoro, fundador de SumaCRM; Alberto Jiménez, cofundador de Smileat; Javier Torremocha, socio fundador de Kibo Ventures; Alejandro Pérez, cofundador de Press42; Pepe Borrell, director general de Crowdcube España; y Sébastien Chartier, cofundador de Salón MiEmpresa y consejero delegado de Creaventure.

Franquicia y franquiciado: Pautas para abrir una franquicia

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El negocio de las franquicias goza de buena salud en España.

Un acuerdo de franquicia supone el inicio de una relación comercial entre dos partes, el franquiciador y el franquiciado, por la cual el primero aporta al segundo una licencia de uso de una marca que ya ha demostrado su éxito en el mercado a cambio de una aportación económica y durante un plazo determinado.

Iniciar una aventura empresarial mediante un sistema de franquicia permite al franquiciado ser titular de su propio negocio explotando una marca y modelo de negocio ya consolidado y con un buen posicionamiento en el mercado. Es un modelo de negocio que el franquiciado adopta y le permite liberarse de la necesidad de crear el suyo propio con los riesgos que esto implica.

En definitiva, es la manera de crear un negocio propio basándose en la experiencia exitosa de un tercero, utilizando su marca, imagen, experiencia, procesos, formación, asistencia… y con ciertas garantías de rentabilidad.

Y todo ello, a cambio de una contraprestación económica que el franquiciado debe afrontar en forma de canon de entrada, y normalmente, de un determinado tanto por ciento sobre los ingresos o beneficios que se generen.

Es un sistema con buenas ventajas para el franquiciado, pero, no nos engañemos, también, y mucho, para el franquiciador:

  • El franquiciado se beneficia del uso de un negocio ya implantado, de recibir la formación y asistencia necesarias, del acceso a precios de compra más ajustados y en muchos casos, también en el apoyo a la obtención de financiación para el proyecto.
  • Por su parte, el franquiciador basa su beneficio en la obtención de una buena rentabilidad por la cesión de su modelo de negocio, en la expansión de la marca a través de sus franquiciados, en la optimización de sus recursos, y en su fortalecimiento en la negociación con proveedores.

Pero existen también inconvenientes, pero en este caso, son principalmente para el franquiciado:

  • Uno de los mayores inconvenientes para el franquiciado es la falta de independencia, o lo que es lo mismo, la dependencia que asumen con la marca de la franquicia, la obligación de gestionar en base al modelo pre-establecido, y la limitación por contrato de su capacidad de actuación. Esto es muy importante, ya que no todos en el mundo empresarial están dispuesto a asumir en su propio negocio las directrices que se le marcan desde fuera.
  • Otro inconveniente muy a tener en cuenta pueden ser las condiciones abusivas que en ocasiones los franquiciadores imponen a sus franquiciados, lo que les puede suponer situaciones de crisis o de baja o nula rentabilidad.

Pautas para abrir una franquicia

Para iniciarse en el mundo de la franquicia y aventurarse en este tipo de negocios es imprescindible seguir una serie de pautas que nos permitirán afrontar el proceso con las máximas garantías posibles. Como puntos imprescindibles podemos destacar:

  1. Elección de la marca y empresa que se desea gestionar.
  2. Conocer en profundidad la marca y la empresa franquiciadora: Su funcionamiento y características.
  3. Conocer en profundidad la actividad a desarrollar y el sector en la que se enmarca.
  4. Conocer la filosofía y metodología de trabajo.
  5. Obtener toda la información sobre los requisitos necesarios para convertirse en un franquiciado de la marca.
  6. Firma de un pre-contrato de franquicia, que permitirá obtener la información necesaria para la firma definitiva y no perder la oportunidad.
  7. Elaboración de un plan de acción. Imprescindible.
  8. Determinación de los riesgos.
  9. Estudio del mercado en el que se mueve la franquicia.
  10. Estudio de la competencia.
  11. Estudio de la estructura y composición de los franquiciados ya existentes de la marca. Obtener información de estos franquiciados.
  12. Elaboración de un plan económico y financiero: Capacidad de inversión y necesidades de financiación.
  13. Rentabilidad y plazos de retorno de la inversión.
  14. Aporte de la franquicia y coste de la aportación: Cánones y royalties a pactar.
  15. Localización geográfica de la nueva franquicia: Búsqueda de locales o instalaciones donde se desarrollará la actividad.
  16. Buscar el asesoramiento profesional en todas aquellas materias en las que sea necesario.
  17. Estudiar y pactar las condiciones formales del contrato  a firmar: Evitar condiciones abusivas, duración del contrato, condiciones económica, exigencia de zona de exclusividad territorial, posibilidad de renovación del contrato para proteger la inversión ya realizada, etc.
  18. Firma del contrato.
  19. Inicio de la formación e inmersión en la filosofía de la marca.

¿Cómo ser más productivo?

 

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Ser productivo no es una cuestión de trabajar más horas. Es una cuestión de trabajar mejor.

Los datos estadísticos nos dicen que en los países de la UE en los que se la jornada laboral diaria se prolonga de manera generalizada, la productividad que se genera por hora trabajada es mucho menor que en aquellos países en los que se respetan los horarios. Esto no quiere decir que no se pueda ampliar o alargar alguna jornada si es necesario, pero no debe tomarse como una norma general. La hora de salida es un objetivo que debe ser cumplido por todos, y solo cuando sea estrictamente necesario la jornada podrá ampliarse como caso excepcional.

Para ser más productivo es indispensable estar motivado:

  • A nivel individual, dependerá de la actitud con que se afronte el trabajo y de la capacidad de evitar distracciones. Podríamos decir que el ser más productivo depende realmente de uno mismo.
  • A nivel profesional, además de la actitud personal, es necesario disponer de unas condiciones laborales que ayuden a esta motivación y con un entorno laboral que permita el desarrollo personal.

No obstante, cada persona es un mundo: Hay personas que se motivan solas, hay otras a la que hay que ayudar a motivarse, las hay que se les motiva más rápido, y también, por qué no decirlo, hay personas a las que es muy difícil de motivar.

Aun así, por norma general, los trabajadores que son felices, tanto a nivel personal como a nivel profesional, son también los trabajadores más productivos.

¿Cómo se motiva a un empleado para que sea más productivo?

Lo primero que siempre se nos viene a la cabeza es el salario. Estar bien remunerado motiva, pero ¿Un salario alto hace que se sea más productivo? No tiene por qué. Entonces, ¿Un salario más bajo aumenta la productividad?  Tampoco. Entonces ¿Qué ayuda a ser más productivo?

El salario motiva, claro, pero también otras cosas menos materiales, tales como las condiciones laborales, la conciliación, la participación en el desarrollo de la empresa, la formación, la flexibilidad de horarios, el ambiente en el equipo…y sobre todo la confianza y el reconocimiento que se nos deposita. Todo esto último nos hace sentirnos mejor y más importantes. Es principal que un empleado se sienta valorado y respetado, que sienta que puede aportar ideas a su empresa y que perciba que se le escucha.

En resumen, puede motivarse a un empleado para que mejore su productividad con:

  • Con una remuneración digna e incentivos por consecución de objetivos.
  • Mejorando y flexibilizando sus condiciones laborales.
  • Promoviendo su participación en el desarrollo de la empresa y escuchando sus aportaciones.
  • Valorando  sus conocimientos y experiencia.

Leonard J. Glick, profesor de gestión y desarrollo organizacional de Northeastern University, Boston, recomienda en la revista Forbes qué para que un trabajador se sienta feliz en una empresa y esa felicidad se transmita en un incremento de la productividad, hay que conseguir:

  1. Que se sientan partícipes de la empresa y responsables de participar en el producto que el cliente compra.
  2. Hay que transmitirles confianza para salir de su zona de confort con el fin de que quieran crecer y afrontar nuevas responsabilidades. El mayor riesgo para una empresa es tener gente quemada o aburrida.
  3. Compartir constantemente información con los trabajadores y empleados, tanto noticias buenas como menos buenas, para que conozcan de primera mano cuales son los desafíos a los que se enfrenta la empresa, y ellos como partícipes de la misma.
  4. El salario no es el único elemento motivador que existe en las empresas. La motivación de un trabajador surge de la oportunidad de aprender, de crecer, de contribuir, de participar.
  5. Las comodidades en la oficina importan, así como los espacios abiertos y distendidos que muchas compañías importantes han implementado en sus centros de trabajo, pero para que esto no se quede sin valor es necesario que vaya acompañado de políticas de motivación y de compromiso que se centre en los empleados: Puede que sea más fácil que la gente venga a trabajar, pero esto no significa que trabajen más ni mejor por tener esas facilidades.
  6. Y, no se debe olvidar nunca que la jerarquía existe, y que el liderazgo es necesario en las empresas. Cada uno debe estar en su puesto, y no confundir las relaciones abiertas entre jefes y empleados con una relación de igualdad.

Y… ¿Cómo consigue uno mismo ser más productivo?

Ser organizado y productivo son dos cosas que van de parejas y son indivisibles. La organización es fundamental para que sepamos hacia donde nos dirigimos, qué vamos a hacer y el tiempo que necesitamos dedicar a cada cometido.

Ser realistas con lo que cada uno puedo hacer o puede conseguir y marcar bien los objetivos antes de empezar a conseguirlos.

La planificación es la mejor vía para incrementar la eficiencia: Si hay algo que nos ayuda a ser más productivos eso es sin duda una buena planificación.

La concentración y el aprovechamiento del tiempo se convierte en un aspecto vital para conseguir aumentar nuestra productividad: La productividad es la relación entre los resultados que queremos obtener y el tiempo que utilizamos en lograrlos: A mayor tiempo empleado menor es la productividad que se obtiene.

La actitud con la que uno mismo afronta el trabajo.

La capacidad de evitar distracciones que nos restan productividad, optimizar el tiempo, priorizar, saber decir que no y saber distinguir entre qué tareas son importantes y cuales no.

El descanso, la alimentación saludable y el saber disfrutar de la vida personal.

Y por supuesto, el talento.

En resumen, si aplicamos todas estas premisas, conseguiremos ser más productivos, nos sentiremos mejor y lograremos estar más satisfechos.

Puedes ver más sobre la productividad en el trabajo en: https://septimagl.wordpress.com/?s=productividad

Cómo aplicar medidas de conciliación en la empresa pyme

 

concil

 

A día de hoy está ya ampliamente demostrado que la existencia y aplicación de culturas de conciliación de la vida laboral y personal en las empresas contribuye directamente a la mejora de los resultados, beneficia a las empresas y supone  grandes ventajas competitivas. Además, el desempeño del trabajo en ambientes amigables y flexibles se traduce claramente en mejores niveles organizativos, productivos e incluso financieros,  contribuyendo, así mismo, a la reducción del absentismo laboral de forma considerable.

Pero su implementación en una empresa pyme no es tan fácil como en las grandes compañías, principalmente por la falta de recursos económicos y humanos, a lo que hay que sumar también la falta de cambio de mentalidad de muchos empresarios respecto a estas medidas. Por ese motivo, existen muchas voces que reclaman cada día más un apoyo legislativo y de las administraciones públicas para que estas medidas se puedan aplicar con eficacia y sin daño para las empresas.

Así mismo, todos sabemos que la innovación en la empresa es una de la más importantes herramientas para generar competitividad, pero en la mayoría de los casos, esta innovación se deriva más a la parte tecnológica que a la humana, no percibiéndose que innovar en la gestión de los recursos humanos también proporciona, y en ocasiones de forma más rápida, grandes ventajas competitivas, incrementa la productividad del trabajador, y genera satisfacción, fidelización y compromiso con la empresa.

Medidas que se puede adoptar en una Pyme para conseguir una buena conciliación.

  • El establecimiento de horarios flexibles, tanto en la entrada o salida, como en la distribución semanal de la jornada de trabajo.
  • El trabajo a distancia o en el propio domicilio del trabajador.
  • La aplicación de beneficios sociales, tales como seguros médicos, cheques restaurante, ayudas al transporte, cheques guardería, u otro tipo de ayudas que mejoran la vida cotidiana del trabajador.
  • La formación y el aprendizaje de idiomas se traduce en opciones muy demandadas.
  • Y por último, el tiempo libre. La posibilidad de que el desarrollo profesional y laboral no perjudique el disfrute de tiempo libre es imprescindible tanto para el trabajador como para la empresa.

Todas estas medidas aunque no incrementan los salarios en muchas ocasiones, si los optimizan al beneficiarse de ventajas fiscales tanto para el trabajador (exención de retención por IRPF hasta los límites establecidos) como para las empresas, y no disminuyen, además, las cotizaciones a la Seguridad Social de cara a futuras prestaciones.

Pero, como ya hemos dicho, para poder aplicar todas o muchas de estas medidas, es fundamental que se produzca un gran cambio de mentalidad en las empresas pymes, que se preparen y adapten tecnológicamente, por ejemplo, para el trabajo a distancia, y que en definitiva, no se prime la cultura del estar siempre presente, sino que lo que prime sea la productividad del trabajador y la consecución de los objetivos marcados.

¿Por qué las pequeñas empresas necesitan a la consultoría?

 

Vuelo

“El cambio es la razón de ser de la Consultoría”

Simple y llanamente,  la consultoría es un servicio que ayuda a las empresas (grandes o pequeñas) a mejorar su organización, a ser más competitivas, a mejorar sus resultados, y a mirar y trabajar por el futuro.

Es un servicio ampliamente utilizado por las grandes empresas o multinacionales, pero, sorprendentemente, no lo es tanto en las empresas pequeñas o medianas (Pymes), las cuales, se muestran muchas veces reacias a acometer procesos de cambio acompañados por un especialista externo.

O dicho de otra manera, si las multinacionales, que cuentan con personal altamente cualificado, recurren a especialistas externos para obtener una visión diferente o como solución a alguno de sus problemas, como es posible que las pequeñas organizaciones, cuya capacidad de poseer talento está más limitada, no recurran a estos servicios qué les puede reportar ideas frescas, conocimientos, organización y visión de futuro, que de manera interna, nunca podrán alcanzar.

La consultoría: Una inversión

Hay que entender la consultoría como una inversión y nunca como un gasto. Y además debe contemplarse como una inversión que se recupera en el muy corto plazo. Sin tener esta visión, los empresarios nunca optarán por buscar ayuda fuera de su empresa.

Cuantas veces habremos oído aquello de “no puedo” o “es muy caro” o “eso es para las grandes”. Pero la realidad es otra: La consultoría existe para ayudar a las empresas, para apoyarlas y para conseguir mejoras y crecimiento. Y los servicios que presta deben estar siempre en consonancia y en equilibrio con la realidad de las empresas clientes.

Los servicios de consultoría, y su coste, deben estar siempre en sintonía con el tamaño, situación o composición de la empresa. El coste de la consultoría debe ser proporcional a los servicios a desarrollar, pero también debe serlo al tamaño y situación del cliente. De igual manera, la planificación del trabajo, la metodología a aplicar y los objetivos a lograr. Si no es así, será muy difícil alcanzar el éxito del proyecto.

¿Qué puede aportar la consultoría a una pequeña o mediana empresa?

Todas las personas necesitamos ayuda y orientación para tomar buenas decisiones y elegir el camino correcto. Lo mismo ocurre con las empresas.

La consultoría, y en concreto, la consultoría de estrategia y organización, aporta conocimientos y técnicas externas que guían eficientemente a los gestores de las empresas y les ayuda a enfrentarse a hechos o situaciones, qué, por si solos, nunca serían capaces de afrontar.

Pero estos servicios no solo sirven para situaciones de riesgo o de peligro, sino que se desarrollan también para afrontar proyectos de futuro, de mejora o de crecimiento.

Podemos resumir lo que la consultoría puede aportar a una pequeña o mediana empresa en los siguientes puntos:

  • Aporta expertos externos con amplia experiencia empresarial.
  • Desarrolla servicios independientes y objetivos, obteniendo una visión externa de la empresa.
  • Permite a las compañías trabajar por su futuro y con una visión a largo plazo.
  • Aprovecha las experiencias y técnicas obtenidas de otras compañías.
  • Identifica, estudia y trabaja las problemáticas existentes.
  • Proporciona experiencia, conocimientos e instruye al personal de la empresa.
  • Implementa procesos de mejora continua.
  • Y finalmente, la consultoría desarrolla proyectos con fecha de inicio pero también de finalización, para que sus resultados permanezcan en la empresa y puedan ser continuados por sus propios integrantes.

Situaciones en las que es conveniente optar por servicios de consultoría

  • Como apoyo y soporte empresarial.
  • Para resolver problemas concretos o necesidades específicas.
  • Para reorganizar y fortalecer las estructuras o áreas de la empresa.
  • En la optimización de los recursos de la empresa, sus medios productivos y su estructura de personal.
  • En la implantación de mejoras en los sistemas y procesos.
  • Para aumentar los niveles de eficiencia de los departamentos de la empresa, evitar la alta rotación del personal y la falta de motivación.
  • Mejorar de la productividad.
  • Aumento de las ventas y acceso a nuevos mercados o líneas de producto.
  • Para acometer proyectos de crecimiento.
  • Mejora de la rentabilidad.
  • Para desarrollar políticas orientadas al servicio y la calidad de los productos o servicios.
  • Para diseñar e implantar nuevas estrategias de desarrollo.
  • Para formar y capacitar al personal de la empresa.
  • Para implantar metodologías de control, evaluación y de seguimiento continuo.
  • Para generar la información necesaria que permita a la Dirección de la empresa una toma de decisiones basada en información real y fiable.
  • Facilitar el acceso y adaptación a nuevas tecnologías.
  • Etc.

En definitiva, la consultoría es muy útil para las pequeñas y medianas empresas porque les ayuda a mejorar sus niveles de eficiencia, a fortalecer su estructura, a mejorar su productividad y rentabilidad, y a dar soporte y apoyo al empresario en la consecución de los objetivos marcados. Y siempre debe hacerse desde una posición de confianza y cercanía, donde los problemas y soluciones se entiendan como propios.

Y esto es, porque el consultor debe entenderse como un socio” estratégico y cualificado de la empresa y su dirección, y no como un proveedor. Y por su parte, el consultor debe vivir la empresa como si fuera suya. Juntos alcanzarán todos los objetivos.

 

Análisis DAFO

El método DAFO se basa en el análisis de los puntos fuertes y de los puntos débiles de una Empresa tanto de manera interna como externa, buscando detectar cuáles son nuestras ventajas y desventajas competitivas.

Permite conocer la situación real de una empresa en un momento concreto, comparando el entorno externo con la situación interna de la Empresa y sirve de soporte para la adopción decisiones estratégicas adecuadas.

Y muy importante, es de aplicación a cualquier tipo de empresa o negocio, sea grande o pequeña, y además, es fácil de realizar: Solo se necesita un poco de tiempo y mucha objetividad.

Su nombre se determina por el significado de sus iniciales: Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades.

dafo

El análisis DAFO

El estudio se divide en dos: Un análisis interno, y de puertas adentro, que analiza la situación real del negocio, y uno externo, que debe localizar las amenazas y oportunidades que pueden presentarse.

Análisis Interno.

Trata de detectar las fortalezas y debilidades de nuestra organización.

Debilidades: Analiza los puntos débiles internos que limitan el buen desarrollo de la empresa, los aspectos qué pueden mejorarse, las desventajas o debilidades que tenemos respecto a la competencia, y qué aspectos negativos aprecian nuestros consumidores o usuarios.

Fortalezas: Aspectos positivos que nos diferencian de la competencia. Profundiza en los puntos fuertes del negocio y en los elementos diferenciadores que tiene la empresa frente a sus competidores. Dicho de otra manera, Hay que conocer en qué somos buenos y en qué nos diferenciamos de la competencia.

Se deben analizar, entre otros,  los siguientes aspectos internos:

  • Proyecto y Empresa: La idea de negocio,  valor de la marca, Socios, dirección estratégica.
  • Producción: Capacidad productiva, recursos tecnológicos, obsolescencia de las instalaciones, costes de producción, etc.
  • Recursos Humanos: Equipo humano, experiencia, cualificación, formación, retención de talento, productividad del personal,  capacidad directiva, cultura empresarial.
  • Financiero: Situación financiera, Tesorería y grado de autofinanciación, nivel de endeudamiento, valor de los bienes, valor de las obligaciones, rentabilidad,…
  • Marketing y ventas: Posicionamiento de los productos y servicios, canales de distribución, precios, fidelización del cliente…

Análisis Externo

Se trata de detectar las oportunidades y las amenazas de nuestro entorno. Este análisis determina qué factores pueden afectar tanto de manera positiva (oportunidad) como de manera negativa (amenaza) al desarrollo de la actividad de la empresa.

Oportunidades: Cualquier factor de nuestro entorno y ajeno al negocio que es favorable para el desarrollo de nuestra estrategia y que posibilite una mejora. Son factores sociales, políticos, legales, competitivos, etc. que pueden suponer una ventaja competitiva, la entrada en nuevos mercados, la ampliación de la cartera de clientes, etc.

Amenazas: Por el contrario, en el apartado de amenazas, debemos incluir todos los factores externos que ponen o pueden poner en peligro el desarrollo de la actividad, la viabilidad del negocio o la estrategia empresarial.

Los factores externos a analizar son:

  • Mercado: Nueva competencia, público objetivo, volumen del mercado y evolución de la demanda, Cambio de las necesidades y gustos de los consumidores.
  • Sector y Competencia: Tendencias, características, productos de la competencia, su política de precios, sus canales de distribución…
  • Entorno: Factores económicos, sociales, políticos, fiscales, geográficos, tecnológicos o ambientales que puedan influir directa o indirectamente en el desarrollo del negocio.
  • Estrategias a aplicar tras el análisis DAFO.

Estrategias tras el análisis

En base a los resultados obtenidos en el análisis DAFO, se deberá determinar y aplicar la decisión estratégica más adecuada. Podemos clasificar estas estrategias en ofensiva, defensiva, para la supervivencia o para la reorientación.

Ofensiva. Hay que potenciar al máximo las fortalezas propias y aprovechar las oportunidades que  el mercado ofrece.

Defensiva. Se basa en apoyarse en las fortalezas propias para evitar las amenazas externas.

De Supervivencia. Se centra en hacer frente a las amenazas externas minimizando las debilidades internas.

De reorientación. Se saca provecho a las oportunidades que pueden ocasionarse en el mercado con el fin de minimizar las debilidades de la empresa a nivel interno.

 

Y muy importante,

El análisis será erróneo si no se examina de forma objetiva la realidad y la situación de real de nuestra empresa, por lo que hay que evitar desvirtuar la realidad, o engañarnos a nosotros mismos, minimizando las debilidades y amenazas y sobrevalorando las fortalezas y oportunidades.